ANRED

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Red Nacional de Medios Alternativos

domingo, 6 de noviembre de 2016

Nuestra historia y nuestro presente de las luchas con Memoria en UADER. GRADUADOS AL FRENTE

Somos un grupo de graduados de nuestra Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales que nos hemos reunidos para iniciar entre todxs un colectivo social critico, plural, interdisciplinario, comprometido y activo por y para nuestra Universidad Autónoma de Entre Ríos. Nos une la potencialidad de trabajar colectivamente y de forma horizontal para lograr un mayor protagonismo como claustro en lucha por nuestra universidad y en concordancia con los demás claustros (estudiantes, docentes y no docentes).Bregamos por una educación publica, emancipadora, gratuita y laica que defienda los derechos humanos de ayer y de hoy como también que se exprese por la estabilidad laboral y por una UADER con autonomía legitima para todxs y no para unos pocos que la utilizan como si fuera una unidad básica partidaria hegemónica. 
Venimos desde cuando se crea la Universidad con la base de los Institutos de Educación Superior y al periodo del año 2000 al 2004 lo podríamos definir como “La UADER resistiendo”, porque somos hijos de las luchas en defensa de la Universidad ante el intento de cierre neoliberal de las carreras como se lo intento realizar en el año 2004 impulsado por la gestión interventora y con Asamblea y movilización en ese verano “caliente” del 2004 pudimos enfrentar a la gestión interventora y con decisión firme y plural logramos trabajar para frenar el cierre de nuestras carreras y generar los espacios para que todos podamos sostener nuestra Universidad, 

Somos hijos de las luchas y reclamos como los concursos ordinarios por una excelencia académica para nuestra Universidad en el año 2007 que podríamos definir como la UADER “tomada” que mediante Asambleas, Movilizaciones, Toma de Rectorado, Formación, Debate y Producción de ideas y conocimientos logramos evitar que nos deterioren nuestras Facultades de la Universidad Autónoma de entre Ríos.

Somos hijos también de las luchas por la normalización por la autonomía en el año 2012 que podríamos definir como la UADER “Normalizada” que casi la gestión interventora del gobierno del momento quiso arrebatarnos nuestra identidad federal tratando de perpetuar la intervención que logramos frenar con Toma de Rectorado, producciones y expresiones artísticas, con estudio y debates, con asambleas y movilizaciones llegamos a “democratizar” la Universidad.

En nuestro presente donde la hegemonía de la intervención actual ha logrado casi “arrasar” con la Facultad, nos hemos reunido de forma Interclaustro para enfrentar esta situación calamitosa y proponemos nuestro trabajo crítico e interdisciplinario como graduados para que no nos expulsen mas de nuestra UADER sino que nos contengan para integrar todos los espacios como los equipos de cátedras, los grupos y proyectos de extensión e investigación como también todos los espacios de decisión como los Consejos de Carrera de nuestra Facultad, el Consejo Directivo, el Consejo Superior y la Asamblea universitaria para de una buena vez democratizar de forma genuina y horizontal nuestra Uader!,

Por ultimo exclamamos como “GRADUADOS AL FRENTE” – Lista N°7, “la UADER no se vende, se defiende!


Prof. Leandro Amatti integrante de Graduados al Frente Lista N°9

sábado, 5 de noviembre de 2016

Hacer visible lo invisible – Apuntes para una Historia del Mundo Entrerriano (Cap.II)

Si por otra parte tenemos presente cuál ha sido la
orientación que se ha venido siguiendo en nuestra
historiografía americana, en un todo alejada de un
concepto sociológico de la Historia, descubriremos
la razón de porqué resulta imposible un trabajo
definitivo sobre hechos y personajes históricos que
han sido deformados…”
FERMÍN CHÁVEZ
Vida y Muerte de López Jordán”

En la narrativa del capitalismo, la comunidad es relegada a la prehistoria
del capital, un estadio natural, prepolítico y primordial en la evolución social,
que debe ser superado para dar paso a la libertad y el progreso...”
PARTHA CHATERJEE
La nación en tiempo heterogéneo


LAS LUCHAS POR LA SOBERANÍA, LA INDEPENDENCIA Y EL FEDERALISMO

“…Los charrúas no aceptaban caudillos o jefes nacionales
sólo los nombraban en caso de guerra y por excepción…”
Carlos María Aranguren
Hombres del Paraná”

El contradictorio movimiento político criollo contra el absolutismo monárquico español en Mayo de 1810 dio la oportunidad al pueblo entrerriano de afirmar sus derechos políticos avasallados por el coloniaje. Se van a unir en la lucha esos vecinos inseguros –criollos e inmigrantes con algún interés económico y con deseos de afirmar su autoridad local- que tienen miedo a perder sus propiedades a manos de algún funcionario o de algún amigo del poder colonial de Santa Fe o de BsAs con los sectores populares reagrupados siempre movilizados para defender el mayor grado de autonomía política y social posible, autonomía social generada en nuestra tierra a espaldas de la política colonial.

“...De estos indios abnegados -charrúas y minuanes- en la defensa del
suelo de su patria nativa heredó el pueblo entrerriano sus más altas
virtudes cívicas, y la fe con que en todos los instantes de su vida ha
luchado por el triunfo de la libertad...”
Cesar Blas Perez Colman, “Historia de Entre Ríos” (1936)
Tomo I, p,143


Carlos María Aranguren resume, en su trabajo “Hombres del Paraná”, esa autonomía social nativa-gaucha-multicultural que se desarrolló en Entre Ríos en la época colonial. “Muchos peones venidos a Entre Ríos –desde Santa Fe- a trabajar en vaquerías de ganados cimarrones o en tropeadas, se aficionaban a la vida libre e independiente de estos indios y se quedaban a vivir entre ellos, ingresando a la tribu amancebados con algunas de sus indias. Otras veces hacían rancho aparte, pero siempre aprendiendo de estos maestros el arte de vivir libres, sin depender de nadie, a la buena de Dios”. Estos hombres, amplía más adelante Aranguren para mostrarnos a su manera la relación histórica entre el mundo popular entrerriano y la política urbana imperial e inquisitorial, “escapados de la ciudad, escondidos en sus guaridas en los montes o en los pajales de las islas del Delta, ariscos a toda autoridad, vivían sin ley. Para ellos si estaba bien aplicado aquello de sin ley, sin Rey y sin Dios”.



“…Los charrúas rebeldes del Paraná –que “cometían
saqueos” de acuerdo a las crónicas españolas- y los
charrúas del Arroyo Feliciano, cuyo cacique era
Campusano. Estos dos últimos grupos estaban
claramente enfrentados a los españoles y representaban
el núcleo principal de la resistencia charrúa en
Entre Ríos durante la primera mitad del Siglo XVIII…”
DANILO ANTON
Pueblo Jaguar. Lucha y sobrevivencia de los
charrúas a través del tiempo”


“El escritor Pedro Magalhaes Gandaro, citado por Fernado Assuncao -y retomado aquí por Aranguren-, dice “que la lengua tupí-guaraní carece de tres letras: la F, la L y la R, lo que causa espanto, porque así no tienen Fe, ni Ley ni Rey, y viven sin justicia, desordenadamente” (1). Es muy interesante, y es fundamental hacer hoy una relectura a contrapelo de estos documentos históricos, una lectura –un estudio crítico de la subalternidad- que supere la mirada eurocéntrica, hipócrita y discriminadora y que evite a la par caer en simplismos, mistificaciones, romanticismos y demagogias. Porque está muy claro que, primero, por algo tantos se iban a vivir a aquellos campos libres y difíciles, segundo, que no hay una sola fe, y tercero, que está claro también que en las ciudades coloniales no había mucha justicia justa con su rey, su virrey, sus gobernadores, sus alcaldes, sus funcionarios burócratas y sus curas inquisidores. En realidad, el buen vivir sigue siendo materia política y cultural pendiente en las ciudades donde la colonialidad del poder ha sido y es muy variada y múltiple.

CATALANES, VASCOS Y ENTRERRIANOS, AYER Y HOY

Al espíritu de autonomía de las tolderías y fogones nativos-gauchos-multiculturales se les suma, desde 1810, el afán criollo de autogobierno y también, como explica Cesar Blas Perez Colman, el sentimiento autonomista de catalanes y vascos que formaban parte importante de ese mundo entrerriano en formación.

Señala el gran historiador entrerriano que, “la mayor afluencia de pobladores –venidos de Europa, aclaramos- llegó a Entre Ríos a fines del SXVIII y comienzos del XIX, procedentes en su casi totalidad de las provincias vascas y catalanas. La radicación en un medio social que a pesar de su proximidad a BsAs permanecía aislado y casi exento de toda acción inmediata delos gobernantes, permitió al poblador la conservación de sus costumbres y sobre todo, del particularismo acendrado que es atributo y patrimonio peculiares a esas regiones…” (2)

La presencia catalana en Paraná ha sido muy importante. Repasando la vida de Evaristo Carriego y citando las memorias de éste, Isidoro J. Ruiz Moreno nos recuerda en sus “Estudios y Documentos de Historia Entrerriana” que a principios del Siglo XIX, “Paraná tendría entonces de 5 a 6.000 habitantes. El principal núcleo de la población –blanca/europea aclaramos hoy- estaba compuesto de españoles; la mayor parte eran catalanes. Los que no habían traído un oficio, habían traído un espíritu animoso para el trabajo. Entre ellos pueden figurar como los primeros, D.Esteban Baster, D.Valentín Rams, D.Mateo Carbó, D.Mariano Rams, D.Esteban Comaleras, D.Francisco Cordoneda, D.Felipe Baucis y su hermano D.Joaquín, D.Ramón Puig, D.Bonosio Rubert, D.Gregorio José de la Puente, D.Antonio Parera, D.José Belbey, D.Domingo Clariá, D.José Llorens, D.Francisco Puyadas” (3).

El trabajo de I.J.R.Moreno,
editado por Birkat

A diferencia de Entre Ríos, que debe revisar su historia, su presente y su futuro, el pueblo catalán movilizado viene planteando con toda la fuerza la defensa de su soberanía particular a comienzos de nuestro Siglo XXI. A las multitudinarias movilizaciones por la independencia en la “Diada”, la Fiesta Nacional de Catalunya los 11 de Setiembre, se le ha agregado el cambio político generado por el frente “Barcelona en Común” al triunfar en las últimas elecciones municipales y llevar a la alcaldía, a la intendencia de la capital catalana, a la militante de la PAH, de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca-Stop Desahucios (Parar los remates de las viviendas), Ada Colau. Iniciando su militancia en la lucha contra la criminal especulación financiera e inmobiliaria, atentatoria contra los derechos humanos fundamentales de las personas, Colau conduce hoy una gestión municipal que se pone de ejemplo para otras grandes ciudades del mundo y plantea públicamente, “Soy partidaria de una república catalana confederada con la república española” (4).


Por su parte, otras organizaciones militantes catalanas de orientación libertaria, como Proces Embat (http://embat.info/), plantean hoy construir un pueblo fuerte y una soberanía popular total, más allá del derecho de autodeterminación nacional catalana, que por supuesto reivindican pero como parte de una lucha democrática más amplia. Está claro que la independencia nacional sin justicia social y soberanía popular es lo mismo que nada. (Cfr. “Sobirania. Més enllà de dret a l’autodeterminació”, en http://embat.info/sobirania-mes-enlla-de-dret-a-lautodeterminacio/ ). El federalismo -es decir, el derecho de autodeterminación de los pueblos- está siendo discutido, más que nunca, frente a la crisis capitalista global multidimensional. Y el debate se da políticamente por izquierda y por derecha: los pueblos y la clase trabajadora reaccionan como pueden, y en todo el mundo, frente al ajuste permanente y a las estrategias de gobernabilidad del capital imperial y sus juntas de gobierno.



La presencia de catalanes forjando el mundo entrerriano continuó con algunos otros hechos extraordinarios. Jorge Riani nos recuerda que un anciano catalán recibió y hospedó al joven naturalista Charles Darwin, que a sus 24 años pasó por Paraná en 1833. Dos maestros catalanes, Puyalt y Montalbet, se radican en la ciudad entrerriana de La Paz en 1898 y ponen en marcha la Escuela Dignidad, siguiendo el ideal pedagógico libertario y racionalista de Ferrer y Guardia (5).

Los entrerrianos podríamos volver a aprender con nuestros hermanos catalanes a movilizarnos soberana y federalmente en serio como pueblo trabajador que busca una vida mejor, y para ello, el estudio profundo, crítico y concientizador de nuestra historia profunda será mejor que los relatos históricos simpáticos, anecdóticos, folklóricos, vacíos, insípidos y/o cínicos y descomprometidos.



EL CABILDO ANTERIOR, EL FRENTE SOBERANISTA MULTICULTURAL Y LOS TUPAMAROS INSOLENTES

Los criollos del Cabildo del Arroyo de la China –Concepción del Uruguay- habían realizado un reclamo en forma de “súplica” y sin ninguna suerte al propio rey de España, Carlos IV, en 1805, tal como lo documenta el Prof. Oscar Urquiza Almandoz (6). Querían seguridad, querían respeto a sus propiedades, querían tranquilidad económica, política, administrativa y legal, frente a los abusos de terratenientes y especuladores, que, como hemos dicho más arriba, operaban vinculados al poder virreinal. El fracaso de la obra política colonizadora de Tomás de Rocamora –bloqueado por la interna política y burocrática virreinal- iniciada tardíamente hacia 1782 es la que va a generar esa inseguridad política y económica criolla que después, en gran parte, se va a mover a favor de la retroversión de la soberanía a manos del pueblo, y no solo eso, sino que paso a paso va a superar las especulaciones políticas –las máscaras de Mayo (7)- del propio movimiento generado en Mayo en BsAs.

“…Pa’ mí que los chapetones
ya nos cuentan redotaos
y es que no han cáido en que somos
pocos, pero bien montaos...

La decisión criolla se suma, a su manera, a la resistencia popular que viene desde hace dos siglos enfrentando a la política imperial. Charrúas-minuanes dispersos después de la represión en La Matanza en 1751, indios tapes movilizados después de las Guerras Guaraníticas, gauchaje rural y mestizaje en formación, y negros siempre dispuestos a buscar la libertad, todos constituyendo en forma compleja un mundo popular multicultural de resistencia clandestina la mayor de las veces. Ya el cura colonial Quiroga y Taboada se exaltaba contra los rebeldes “tupamaros” en Entre Ríos como nos cuenta Facundo Arce:

“Con motivo del sumario instruído al Alcalde Don Francisco Méndez, de Gualeguay, el “primer cristiano” que se radicó en la zona, uno de los principales enemigos –el cura Presbítero Quiroga y Taboada- mientras Rocamora instruía el aludido sumario (1782), escribió al Virrey, tratando a Méndez de “incendiario de casas y profanador de iglesias”. Pero aquí no paró en su ataque el citado presbítero, sino que acusó a Ramón Tavanera de revoltoso pues “que en una petaca que tenía en su domicilio fueron encontradas unas décimas a Tupac Amarú”. Esto, de haber sido cierto, prueba que la revolución del famoso indio había interesado incluso a seres de la tierra entrerriana” (8).

Bandera Contemporánea del
MLN Tupamaros de la R.O.del Uruguay

LA REVOLUCIÓN DEL PUEBLO, MÁS ALLÁ DE LOS CARETAS DE UN CABILDO Y DE UNA TERTULIA

No fue Belgrano –como dicen algunos que no se cansan de hacer una historia folklórica, simpática, anecdótica y fácilmente “patriótica”, vertical, estatal y siempre conservadora- en sus tertulias con grandes hacendados como Gregoria Perez de Denis o Francisco Candiotti el que derrotó a los españoles en Entre Ríos. No fueron las damitas ricas porteñas ni los negritos sólo vendiendo comida los que hicieron la “revolución”, como algún@s muestran irresponsablemente en los actos “patrios”. Fueron Bartolomé Zapata y sus gauchos, fueron –como recuerda Facundo Arce- “Juan Suárez, Juan José Román, Gregorio Samaniego, Joaquín Vilches, José Francisco Taborda, José Gregorio Cardozo, Mariano Aulestía, Pascual Bergara, Francisco de la Torre y Vera, Francisco Ramírez (primero chasqui-correo), Ricardo López Jordán (padre), José Ignacio Vera, Pablo José de Ezeiza, Felipe Rivarola, José Nicolás Barrenechea, Juan Ventura Zapata y los modestos paisanos, entre los cuales los documentos han salvado estos nombres: Pedro Celis, Pedro Pablo Rojas, el Negro Juan, el Rubio Chileno, Rafael Pay, un tal Pata Bola, Juan Pedro Gutiérrez, Pedro el Cordobés y Juan Pedro (9).

La Sección Historia de la 
Enciclopedia de Entre Ríos,
dirigida por Facundo Arce


Fue la joven adolescente María Boché –y esto tenemos que enseñar en nuestras escuelas-, citada por Beatriz Bosch, que a los dieciséis años sufrió cárcel por su adhesión a los patriotas (10), fue el pueblo movilizado y en armas el que afirmó su soberanía política y económica. Fue el pueblo decidido a todo y rompiendo los marcos ideológicos y políticos hegemónicos del momento el que hizo historia.

El Comandante Taborda y el Teniente Payaví: la 

verdadera revolución de Mayo

Un episodio extraordinario de la lucha política y social desatada después de 1810 puede verse en la ciudad entrerriana de Gualeguay a mediados de 1810. Venían dándose, desde hace un tiempo, diferencias políticas y de poder entre el alcalde realista, Gómez de Celis y el Comandante Taborda, jefe de una partida de indios misioneros, algunos venidos del Paraguay y otro, incluso del Brasil. El mundo entrerriano ha sido grande.

Empiezan a darse distintas interpretaciones sobre la soberanía política desde que llegó la comunicación de la constitución de la Junta de Gobierno de Mayo de 1810. El rey de España estaba prisionero de los franceses. Los miembros de la Junta toman el poder pero jurando fidelidad a ese rey prisionero sin poder. Pasan los días y los sectores más leales a la corona recelan de la política de la Junta de BsAs y de los movimientos criollos y populares en Entre Ríos. El alcalde realista de Gualeguay, Gómez de Celis toma contacto con su par de Gualeguaychú, García Petisco y con el gobierno regional colonial atrincherado en Montevideo, la capital de la por ese tiempo Provincia Oriental. Recelan del movimiento juntista. El Comandante de Entre Ríos de ese tiempo, Josef de Urquiza –padre de Justo José- es uno de esos funcionarios conservadores.

La partida -el grupo- del Capitán Taborda tomaba decisiones propias, más allá de las órdenes de la autoridad local. Los conflictos se fueron agravando. Humberto Vico nos cuenta en su “Historia de Gualeguay”, que al atardecer del 15 de agosto (de 1810) se organizó una patrulla de rutina -de ese grupo de milicianos de Taborda-. El Teniente Payaví recibió la orden del Capitán Taborda, pero la concepción de orden y justicia de Taborda iba más allá del marco ideológico colonial, ya que exigía “traerme a la cárcel, bien asegurados todos los vagos y mal entretenidos que usted y sus oficiales conozcan, así naturales como españoles (¡!), porque así conviene al gobierno de América” (11).

El bello trabajo de Alejandro Alvarez en la
portada del libro de Gonzalo Abella, 
"Artigas, el resplandor desconocido"


Hubo algunas peleas y escaramuzas, y en el sumario posterior del caso, el Alcalde manifestó que la “Compañía de Naturales” no hacía otra cosa que “apresar españoles” (¡!), y el Alférez García denunció los “excesos que cometían los naturales con el ganado” y otros daños a la propiedad privada. Al respecto, el Teniente Payaví declaró que no se trataba de un saqueo, sino que habían obedecido órdenes del Capitán y que “sólo mataron tres reses, y después otras tres más, de la viuda Rafaela, de Antonio Fernández, de Juan Castares, de Domingo García, de la viuda de Mayo y otra del Capitán Taborda”, y que las carneadas eran para la alimentación de los soldados de la Compañía.

Esa Compañía estaba integrada por el Capitán Pedro Miño, el Teniente Isidoro Payaví -natural de Asunción del Paraguay-, el Sargento Primero Juan Ignacio Nuñez -también de Asunción-, el Sargento Segundo José Ramón Bucaré -nacido en el pueblo misionero de Itatí- y el cabo José Ignacio Texo -de Santa Ana-. Y algunos de los nativos subalternos que completaban la partida fueron Pedro Pablo Tacuaré -de La Cruz-, José Máximo Gaona -de San Cosme-, el indio Bonifacio de Yapeyú, Isidro Rafael Paraguá -de Santa María-, Pedro Celestino Lumey -de Corpus-, Ignacio Gómez -de San Ignacio-, Diego Cabo Loreto -peón de Don Juan de la Cruz Moreno-, Senón Bayán -de San Ignacio, peón por día de Don Florencio Méndez-, Pedro Pablo López -del pueblo brasileño de San Pablo- y el indio José Manuel Antúnez (12).


PODER POPULAR Y ACCIÓN DIRECTA PARA AFIRMAR LA SOBERANÍA: ARTIGAS TRAS LOS PASOS DEL RUBIO CHILENO EN EL SUR ENTRERRIANO

“…Los pretextos se suceden a los pretextos, según las
circunstancias y los tiempos: pero BsAs no sale de su
25 de mayo, es decir de la idea de un gobierno de BsAs
elegido por la sola BsAs para gobernar toda la nación
y en el interés exclusivo de BsAs…”
JUAN BAUTISTA ALBERDI
Verdadero sentido práctico y positivo
de la revolución de mayo”, en
Grandes y Pequeños Hombres del Plata”

Los zapatistas entrerrianos saquean para la causa la estancia del alcalde colonial de Gualeguaychú, García Petisco –la Estancia San Antonio- : la construcción de poder popular para el cambio estructural en serio y para la liberación no puede seguir la lógica sumisa y rutinaria que exige el poder normalizador todos los días. Y los códigos de ética revolucionaria están documentados: Laureano Velázquez, natural de Paraná, capataz de la Estancia San Antonio declaró después que le había manifestado uno de los integrantes del grupo de Zapata, el Rubio Chileno, “que no se asustara al ver robar a su patrón pues lo que hacía era por mandato del general de la Junta de BsAs (Martín Rodríguez), y que no sólo había de hacer esto en aquella estancia, sino en varias estancias que se sujetaban al gobierno de Montevideo”. Al mayordomo Bruno Soto, le devolvieron unas prendas que habían sacado cuando supieron que eran de él (13).


Hasta allí envió el poder colonial español atrincherado en Montevideo al Cuerpo de Blandengues –soldados encargados de las fronteras- de José Artigas. Allí empiezan a desertar los blandengues y al poco tiempo deserta el propio Artigas y se suma en forma decisiva al movimiento político por la soberanía para transformarlo en serio en una lucha revolucionaria. La historia de los próceres y políticos iluminados debe dar paso a la historia de las luchas populares. Artigas siguió, a su manera, los pasos del Rubio Chileno y de los paisanos entrerrianos zapatistas.

“Participo a usted como ha llegado a mi casa el capitán
José Artigas y don Mariano Ortiguera, acompañado del
cura de la colonia don José María de la Peña y un soldado
prófugo de la colonia perteneciente a tropas de Montevideo,
de lo que doy a usted parte para su inteligencia cuyo sujeto
se dirige hoy 26 a esa solicitando pasar por BsAs para ponerse
a las órdenes de la Junta”
Comunicación del Alcalde de Hermandad de Nogoyá,
Mariano Aulestía, al gobernador de Sta Fe, 26/2/1811, en
José Luis Busaniche, “Historia Argentina”


La solidaridad de los pueblos orientales –orientales del Uruguay y orientales del Paraná- y litoraleños en lucha se hizo cada vez más fuerte con la figura de José Artigas ahora en el bando criollo-popular. Nuestro Río Uruguay volvió a ser, como dijo Aníbal Sampayo, “un tiento de plata cosiendo dos lonjas de un mismo cuero” de la resistencia popular contra el colonialismo como lo era un tiempo antes cuando se gestaron las confederaciones de pueblos nativos en lucha. Ahora, esos nativos sobrevivientes –charrúas, guaraníes- serán combatientes de la política artiguista.

La solidaridad federal sudamericana en los combates se extendió por casi todo el siglo XIX. Hay triunfos y derrotas federales, no hay triunfos o derrotas de tal o cual pueblo. En el triunfo criollo y popular de Las Piedras –en la Banda Oriental- contra el ejército español participaron milicianos entrerrianos. Ese 18 de Mayo de 1811 intervinieron brillantemente las Milicias Patrióticas de Paraná. “Formaron en la reserva e iban bajo el mando del capitán de caballería Rafael Ortiguera (14).”

Los negros de la Patria, los negros de la revolución:

Un Batallón de Pardos y Morenos envió el gobierno de BsAs para ayudar a los entrerrianos en la lucha contra los españoles en Febrero de 1811, y no pudieron cruzar el río Paraná ante la presencia de la escuadra española. Bartolomé Zapata y sus gauchos tuvieron que resolverse solos. Después si, 441 soldados del Regimiento 6to de Pardos y Morenos, venidos de Paraná, formaron parte del Ejército de Belgrano que, vuelto derrotado de Paraguay, pasó por Entre Ríos hacia la Banda Oriental en marzo de 1811. Las tropas de Pardos y Morenos se apoderaron de Mercedes y Soriano (15). Otro Batallón de Pardos y Morenos fue la ayuda que el gobierno de BsAs envió para Artigas en el Ayuí, cuando se produjo el éxodo oriental a Entre Ríos (16).


Los negros no deben vender comida en nuestros actos patrios. Deben estar movilizados con las armas, haciendo la revolución. No traicionemos más nuestra historia.

COMBATES ENTRE RÍOS: MEJOR QUE “300”, MEJOR QUE “PIRATAS DEL CARIBE”

El pueblo entrerriano junto al pueblo oriental siguió resistiendo y combatiendo al poder español. No fueron los triunviratos porteños, ni la Asamblea del Año XIII ni los directorios centralistas los que derrotaron las avanzadas imperiales por nuestros ríos. Entre 1811 y 1813 se sucedieron en nuestra región extraordinarios hechos históricos de dignidad soberana y de coraje. Los entrerrianos realizaron abordajes a las naves españolas que amenazaban con invadir nuestro territorio. Hubo abordajes en el Arroyo Bellaco –Zona de Gualeguaychú-, en Paranacito, en Concepción del Uruguay y en las costas de la actual capital Paraná. Leoncio Gianello cita aquel abordaje de película que veinticinco panzaverdes de su tiempo, capitaneados por Gregorio Samaniego y José Santos Lima, hicieron a las naves españolas el 14 de enero de 1813 en el Arroyo Bellaco, cuando los peninsulares habían fondeado esperando el momento oportuno para el desembarco.

Dice Gianello: “inmediatamente los entrerrianos se lanzaron al abordaje intrépidamente. El primer buque que cayó en poder de los patriotas fue tomado por los soldados Antonio Gorosito, Matías Guzmán y Anselmo Ayala, el ayudante Pablo José de Lima y el cabo José Domingo Montañés, quienes se habían echado a nado para abordarlo sujetando entre los dientes el sable con el que en breves instantes sembraron la muerte a su alrededor y rindieron al enemigo… (17)”


REDOTA ARTIGUISTA Y REAGRUPAMIENTO PARA CONCRETAR LA REVOLUCIÓN

“...Es que Artigas persigue

unión y libertad y democracia,

él encarna el espíritu de Mayo,

su fé no se quebranta...”

DELIO PANIZZA

“Artigas”


Toda esa resistencia popular entrerriana y litoraleña va a tomar forma política como artiguismo a partir del éxodo oriental al Ayuí –que será esa gran toldería política autónoma e impulsora de la solidaridad federal revolucionaria- en 1811-1812. La traición del gobierno de BsAs a orientales y entrerrianos pactando un “armisticio” con los españoles de Montevideo en 1811 y entregando el dominio político de ambas Bandas del Uruguay a los peninsulares genera la “redota” de Artigas y miles de orientales a nuestra tierra. El éxodo oriental a Entre Ríos –el Pirí del Salto Chico (el toldo para los charrúas, el junco para los guaraníes en el mismo sentido), el hogar sin fonteras de la lucha federal- es decisivo desde un punto de vista histórico: define que la “revolución de mayo” será una revolución de los pueblos y no de los políticos burgueses y especuladores de BsAs y sus aliados, y define también en ese proceso que va de 1811 a 1820 que la revolución emancipadora tendrá que ser republicana, federal y popular, para que la libertad sea una realidad y no un discurso hipócrita.

“…La entonación entrerriana del criollismo, afín
la oriental, reúne lo decorativo y lo despiadado
igual que los tigres. Es batalladora, su símbolo es
la lanza montonera de las patriadas. Es dulce: una
dulzura bochornosa y mortal, una dulzura sin pudor…”
JORGE LUIS BORGES
Evaristo Carriego”


Para los burgueses ricos de BsAs, “independencia” sólo significa llegar al poder político local-regional y superar el absolutismo monárquico español. Otro monarca europeo, incluso otro monarca español en BsAs, como parte de un nuevo régimen conservador-liberal podía ser tranquilamente una política de “independencia” de las clases dominantes rioplatenses: está hartamente documentada esta estrategia-especulación política. Los próceres consagrados por la historiografía oficial participaron activamente de esta especulación y de este juego político: Belgrano y San Martín siempre fueron monárquicos y atacaron, en mayor o menor grado, el proyecto republicano, federal y popular que conducía Jose Artigas. Belgrano, el más furioso monárquico y antifederalista, interrumpió incluso la correspondencia entre Artigas y San Martín (18). El Prof. Juan Antonio Vilar lo definió contundentemente: “tan injusto y equivocado estaba Belgrano, enceguecido contra los federales. Era un gran hombre, patriota, honesto y sacrificado, pero compartía con los porteños su ruin política. Estaba a su servicio (19).”

San Martín intentó mediar entre el gobierno directorial porteño y la Liga Federal, pero cuando tuvo que dar su opinión política, expresó que prefería a la monarquía portuguesa del Brasil como vecina y no al artiguismo. Artigas desconfiaba de San Martín, le escribió reclamándole respetuosamente que se definiera políticamente, y en nota a Francisco Ramírez -en un contexto apremiante y complicado para la lucha federal el 4 de Diciembre de 1819-, el Protector le señala a Ramírez que “ud no debe descuidarse del Ejército de San Martín” (20), ya que sabían que el gobierno de BsAs había ordenado al triunfador de San Lorenzo a reprimir a los federales. San Martín por suerte no obedeció, pero la información no llegaba tan rápido como en nuestros días, y menos si había políticos y militares de mala fe, torpes y ruines que la interrumpían. BsAs, derrotada en Cepeda por los federales, jugó la carta de meter a Ramírez principalmente, y a López en un nuevo acuerdo de clases rioplatenses para terminar con los “bandidos” del artiguismo.

INFECTADOS: LOS ENTRERRIANOS ARTIGUISTAS Y LOS EXTRAÑOS PRÓCERES PARECIDOS A POLÍTICOS-TRANSA

Ya el porteño Sarratea había querido frenar y limar políticamente en el momento del Exodo, sin suerte. Ya Belgrano, a la vuelta de sus patéticas gestiones monárquicas en Europa, había planteado dejar a los portugueses que avancen sobre nuestra Provincia Oriental y liquiden la “infección” artiguista. En reunión secreta del (no tan) patriótico Congreso de Tucumán, Belgrano llegó a decir en la sesión del 6 de Julio de 1816 que la movilización militar luistana “no tenía miras ofensivas contra nosotros, y sólo "precaver la infección (del artiguismo) en el territorio del Brasil"; que el carácter del príncipe don Juan era pacífico y "enemigo de conquistas", y estas provincias no debían temer movimiento de aquellas fuerzas... (21)”.
En la redota –ese momento constitutivo del proyecto federal-, los entrerrianos se hicieron artiguistas (22). Y en ese proceso la lucha por la libertad real va a ser una lucha contra españoles, contra portugueses y contra el poder neocolonial porteño al mismo tiempo. La Batalla del Espinillo –el 22 de Febrero de 1814- va a ser la expresión política más clara y categórica de esa defensa entrerriana, oriental y litoraleña de nuestra soberanía particular y de nuestro proyecto confederal definido en las Instrucciones del XIII, la primer propuesta pública declaración de independencia (23).


Los debates, las luchas y las contradicciones políticas y de clases atravesaban a toda la sociedad, a los sectores populares, incluyendo –como nos indica Pablo Camogli- a la propia cultura guaraní. A mediados de 1813, el guaraní federal, Domingo Manduré, derrota en Mandisoví al cacique guaraní centralista, Pablo Areguatí (24).

UNA LÍNEA POLÍTICA ROJA QUE NOS INTERPELA

La Liga Federal de los Pueblos Libres tuvo su bandera desde Marzo de 1815. Su diagonal roja interpelante honra a tod@s es@s milician@s de nuestros pueblos que dieron todo para defender nuestra tierra. Tierra, Soberanía, Justicia, Solidaridad Federal: hay una línea roja que marca el límite siempre entre el compromiso real de lucha por nuestros derechos históricos contra la hipocresía, la demagogia, el folklorismo y la chantada. Artigas mismo expresó su mensaje político y ese mensaje quedó clavado delante nuestro. Desde Paraná, le escribió el 9 de Abril de 1815 al gobernador de Corrientes que, “…la pureza de mi conducta debe ser la norma de los demás subalternos. De lo contrario, ellos serán responsables de sus defectos y yo no podré mirar con indiferencia su castigo. Al tenor de las cabezas se mueven los miembros del cuerpo político, y según sus virtudes son las trascendencias a la sociedad.

No hay que invertir el orden de la justicia. Mirar por los infelices y no desamparlos sin más delito que su miseria. Es preciso borrar esos excesos del despotismo. Todo hombre es igual en presencia de la ley. Sus virtudes o delitos los hacen amigables u odiosos. Olvidemos esa maldita costumbre de que los engrandecimientos nacen de la cuna; córtese toda relación, si ella es perjudicial a los intereses comunes –la libertad concreta de vientres, tan actual como dice Tirso Fiorotto-. La patria exige éstos y mayores sacrificios, y ya no es tiempo de condescendencias perjudiciales (25)”.

El mismo Fiorotto nos resumió magistralmente en su trabajo “Banda Roja a Dos Bandas” el sentido profundo de nuestra bandera federal. Dice el periodista y ensayista nacido en Larroque que “...la bandera argentina es argentina, la uruguaya, uruguaya. La bandera oriental es sudamericana, no reconoce fronteras, y por esas rarezas del destino (y no tanto), lleva el color del ceibo…

...Federación, en una Sudamérica unida, es confederación. Ahí está el camino. La banda roja nos dice a todos mucho más de lo que queremos ver. ¿Qué nos dice? Nos dice independencia, soberanía, porque esta franja expresa el espíritu de los primeros que, tras Mayo de 1810, se negaron a obedecer a los reyes europeos; los que exigieron (sin éxito) la declaración de la independencia ya en 1813. (Y eso no distingue entre uruguayos y entrerrianos). Esa banda roja nos dice también república. Eso significa que si la enarbolamos de corazón es porque no aceptamos que nos ensucien el derecho a una justicia que no se incline ante el poder partidista o económico...(26)”.

SUBALTERNOS O BANDIDOS: CIVILIZACIÓN O BARBARIE. LA (E)VOLUCIÓN FEDERAL

“…Sí, Ramírez…hum…No.
Artigas…¿Conoce la ley agraria de Artigas?
Artigas…Artigas, Bolívar y Martí, esos son
los hombres de ésta América!
JUAN L.ORTÍZ
Una cultura que en vez de liberar, reprime”,
Entrevista de Ricardo Zelarayán, en
Una poesía del futuro. Conversaciones
con Juan L. Ortíz”

El proyecto federal artiguista, movido por las circunstancias, estaba llegando bastante lejos a principios de 1820. Un indio guaraní como Andresito Guazurarí era Comandante de las Misiones y de Corrientes, el Pardo Encarnación Benítez le exigía a Artigas –y avanzaba con las expropiaciones medio sin pedir permiso- repartir las tierras entre los sectores populares, y el jefe federal –ante las traiciones, agachadas y especulaciones de los burgueses de toda la región- iba cediendo cada vez más. La invasión portuguesa a la Provincia Oriental desde 1816, el ataque lusitano a Concepción del Uruguay en 1818, y las refriegas a ambos lados de todo el Uruguay habían cambiado el panorama para algunos y las clases propietarias empiezan a romper el frente de clases con los sectores populares radicalizados. El artiguismo será derrotado tal vez porque su radicalización revolucionaria llegó a último momento. ¿Había forma de darse cuenta en ese escenario político y social regional tan complejo?. Su drama ha sido el drama de muchos movimientos populares en Nuestra América-Abya Yala, y en todo el mundo.

De todas maneras, a ese movimiento de masas le debe la Argentina su independencia política de España y su carácter –todavía formal y declarativa- de república federal. Como dijo Arturo Sampay, “la guerra de independencia que siguió a la revolución de Mayo obligó a entregar armas a los sectores bajos de la sociedad, los cuales, a medida que dicha guerra iba concluyendo, irrumpían tumultuosamente en la política. Además, los intentos de establecer un orden jurídico adecuado para promover el desarrollo capitalista moderno, que era el plan de los revolucionarios de Mayo, fracasaron por su absoluta inadecuación con la realidad del país. Así, el proyecto de instaurar un régimen centralista, aristocrático y corporativo mediante la Constitución de 1819, fue aventado por la victoria de las masas populares del Litoral, en la batalla de Cepeda el 1ro de Febrero de 1820 y con ésta decisión por las armas se fijó el destino democrático de la Argentina (27)”.

Para varios, que los sectores humildes fueran soldaditos obedientes del poder dominante y cumplan órdenes estaba bien, pero que tuvieran derechos en serio ya era mucho. Si como subalterno te definías como revolucionario, pasabas a ser un bandido, un delincuente, parte de la “anarquía” –Bakunin y Angel Borda estarían igualmente agradecidos por el concepto- o serías la “barbarie”.

Para clásicos de nuestras letras como Martiniano Leguizamón, por ejemplo y extrañamente, esas montoneras revolucionarias –en la que el autor descarta discriminatoriamente a los milicianos nativos o peor, los pone ideológicamente en la vereda de enfrente como “barbarie”- peleaban por algo que no entendían sus “cerebros ineducados”. Dijo Leguizamón en su obra “Montaraz”, que “fueron los hombres de los campos, los gauchos montaraces, el factor principal de la nueva patria que nacía entre estridores de batalla; paladines caballerescos y aventureros de un derecho que no comprendían quizás en su amplia significación de cerebros ineducados, pero que sentían firmemente arraigados en sus corazones porque les venía como una emanación del medio ambiente… (28)”.

Ramírez tal vez habrá pensado lo mismo cuando firmó el infame Tratado del Pilar con BsAs, abandonando la Liga Federal. Hasta que permitió que Alvear y Carrera se metieran en su campamento, tuvimos al mejor Ramírez –el Ramírez comandante artiguista-. Después se sumó –comida su oreja por su ambición y su ideología profunda- al golpe político preventivo de la clase dominante del Litoral contra el artiguismo, como dice nuestro compañero Pablo Velázquez, militante social de Villaguay.

Igualmente, la mayoría de los entrerrianos y de los sectores populares litoraleños siguió estando con Artigas, y eso está documentado también, a pesar de los panchoramiristas, grandes malabaristas eternos de ciertos circos de pretensión historiográfica y folklórica. Lo confirma Oscar R.Tavani Perez Colman cuando nos explica, entre líneas, que “…no deja de ser llamativo que Francisco Ramírez no consiguiera formar los cuerpos de infantería con gente de su provincia… Rotas las relaciones con Artigas muy pronto se convenció el jefe entrerriano de que las fuerzas aborígenes que actuaban a sus órdenes simpatizaban con su adversario por cuya causa y en previsión de cualquier desagradable sorpresa antes de la Batalla de las Tunas dispuso que las tropas guaraníes pasaran a Santa Fe, alejándolas del sitio de los sucesos… (Además), Lucio Mansilla relató en sus memorias que después de “Las Guachas”, Artigas hizo un alto con el objeto de citar a las milicias entrerrianas de toda la costa del Uruguay hasta de la ciudad de Gualeguay (29)”.



Pero el acuerdo de Ramírez con porteños y portugueses fue más fuerte y el artiguismo fue derotado. El federalismo “evolucionó” de un proyecto revolucionario a un envase políticamente correcto pero vacío, más allá de que las clases dominantes de la región siguieron disputando internas políticas para dirimir quién y cómo administraba el poder. Ramírez no fue muy lejos: sus nuevos aliados lo ningunearon y lo enfrentaron ni bien quedó Artigas fuera de la cancha. Igualmente la República mesopotámica de Entre Ríos comandada por el “Supremo” y sus lugartenientes dio algunas definiciones como política de clase. Nos dice Isidoro J.Ruiz Moreno, por ejemplo y hablando de la vida de Evaristo Carriego, uno de esos jefes del ramirismo que, “Evaristo Carriego describe la vida de la servidumbre de su casa, compuesta por esclavos negros e indias traídas por su padre de Misiones, al cabo de sus campañas con el General Ramírez (30)”. Una lástima, porque algunas propuestas del Reglamento de la República Entrerriana hubieran podido tener un contenido realmente emancipador con otra política económica y social.

Estanislao López, por su parte y es sabido, nunca estuvo muy jugado con el proyecto federal revolucionario. Él también va a sumarse, después de algunos revolcones, a la Liga Federal, pero su federalismo también va a ser un federalismo de elites, de jefes, propietarios y de subalternos que tienen que obedecer. El naturalista Charles Darwin, de paso por nuestra región como comentamos más arriba, nos mostró la “evolución” –quién mejor que Darwin para hablar de esto- de esa política federal, cuando nos contó el gusto del Brigadier por la caza mayor. Dice Darwin: “...Santa Fe es una pequeña ciudad, tranquila, limpia y donde reina buen orden. El gobernador López, soldado raso en tiempo de la revolución, lleva diez y siete años en el poder. Esa estabilidad proviene de sus costumbres despóticas, pues hasta ahora parece adaptarse mejor a estos países la tiranía que el republicanismo. El gobernador López tiene una ocupación favorita: cazar indios. Hace algún tiempo mató a 48 y vendió sus hijos como esclavos, a razón de 20 pesos por cabeza... (31)”.


El Tratado del Pilar no se cumplió –para colmo de males de los justificadores de cualquier cosa sin estudiar ni pensar-. No construyó nada, pero fue artillería política pesada de clase para destruir. Fue la artillería de la Batalla de Las Tunas, cerca de Paraná, que significó el fin del anhelo artiguista. Como lo resume perfectamente el Prof. Pablo Stein, “…en definitiva, el Tratado del Pilar lejos de ser el inicio del sistema federal, se convirtió en el fin de la Liga de los Pueblos Libres y en el fin del proyecto de integración democrática y confederal de las provincias e inició un proceso de refeudalización general que llevó a la concentración de millones de hectáreas en pocas manos, la explotación de las masas campesinas, el asesinato de las etnias de los pueblos originarios para robar sus tierras y la creación de un país agrícola-ganadero, totalmente dependiente del Imperio Británico (32)”.

Para Cesar Blas Perez Colman, Ramírez “vió que Artigas tenía razón” cuando no encontró la salida en el callejón político que se había metido. ¿Qué habrá pensado Ramírez?. En cualquier caso, y como reafirmó el mismo C.B.Perez Colman hace tanto, “hay que volver a la fórmula de Artigas” (33) : el proyecto de un confederación sudamericana, democrática y popular.

El Confederalismo Democrático del SXXI,
la propuesta del líder kurdo, Abdullah Ocalan

Las luchas populares continuaron y continúan, con caudillos y jefes, y más allá de ellos también. Hubo un Urquiza, pero también hubo un Tomás Cóceres, un Coronel Berón, una Sublevación en Basualdo y en Toledo, un Pardo Ambrosio Luna y un López Jordán. Hubo un Racedo, pero también un Alejo Peyret y un Juan José Durandó. Hubo un Etchevehere, pero también un Bernardino Horne y unos Hermanos Kennedy. Hubo tierras blancas y empresas dueñas de pueblos, y también colonias que dieron oportunidades a los perseguidos de la “civilización” de Thiers, el Zar Nicolás, Mussolini y Hitler. Hubo un Uranga y hubo un Juan L. Ortíz. Hubo un Sueño Entrerriano pero también hubo y hay un Grito Blanco en Gualeguaychú, una UADER movilizada y un pueblo que se mueve paso a paso cuando la alarma política, educativa, económica y ambiental entra en alerta roja. El desafío será no cometer los mismos errores del pasado.


Prof. Mauricio Castaldo
mauriciocastaldo@gmail.com
María Grande, E.Ríos, 6/11/2016
Bibliografía y Notas:
  1. Carlos María Aranguren, “Hombres del Paraná. Historia de la Organización de la Provincia de Entre Ríos”, Santa Fe, Lux, 2005, p.13 y 35.-
  2. Cesar Blas Perez Colman, “Entre Ríos 1810-1821”, en “Historia de la Nación Argentina” (Tomo IX, dirigida por Ricardo Levene), BsAs, El Ateneo, 1946, p.214.-
  3. Isidoro J. Ruiz Moreno, “Estudios y Documentos de Historia Entrerriana”, Tomo II, Colón, Eríos, Birkat Elohym, 2010, p.216 y 217.-
  4. Soy partidaria de una república catalana confederada con la república española”, entrevista a Ada Colau, 5/9/2016, en http://gaceta.es/noticias/partidaria-republica-catalana-confederada-republica-espanola-05092016-1310
  5. Jorge Riani, “Entre Ríos Secreta”, Paraná, La Hendija, 2014, p.58 y p.234.
  6. Oscar F. Urquiza Almandoz, “Historia Económica y Social de Entre Ríos (1600-1854)”, BsAs, Banco Unido del Litoral, 1978, pp. 490-493.-
  7. Véase nuestro trabajo, “Las Máscaras de Mayo y la Revolución de los Pueblos”, por ejemplo en https://agmermariagrande.blogspot.com.ar/2010/03/las-mascaras-de-mayo-y-la-revolucion-de.html
  8. Facundo Arce, “Enciclopedia de Entre Ríos”, Tomo II, Paraná, Arozena Editores, 1978, p.63.-
  9. Facundo Arce, ob.cit, p.68.-
  10. Beatriz Bosch, “Historia de Entre Ríos”, BsAs, Plus Ultra, 1978, p.35 y p.53.-
  11. Humberto Vico, “Historia de Gualeguay”, Santa Fe, Ediciones Colmegna, 1972, pp.68-78. Agracedemos a nuestro compañero Tirso Fiorotto por el aporte del libro de H.Vico, que más allá de su eurocentrismo para analizar a nuestros pueblos originarios, nos aporta estos otros hechos y documentos extraordinarios de la lucha popular en la criolla que cobran más valor al ser releídos en clave subalterna y dialéctica.
  12. Humberto Vico, ob.cit, p.68-78.-
  13. Humberto Vico, ob.cit, p.78.-
  14. Eduardo Acevedo, “Historia de Artigas”, citado por Carlos María Aranguren en “Hombres del Paraná”, ob.cit, p.64.-
  15. Carlos María Aranguren, ob.cit, pp.61-63.-
  16. Jesualdo Sosa, “Artigas. Del Vasallaje a la Revolución”, BsAs, Claridad, 1940, p.306.-
  17. Leoncio Gianello, “Historia de Entre Ríos” (1520-1910), Paraná, 1951, p.200 y p.576.-
  18. Carlos del Frade, “Artigas y San Martín, el proyecto del Siglo XXI”, en http://www.elcorreo.eu.org/Artigas-y-San-Martin-el-proyecto-del-Siglo-XXI?lang=fr
  19. Juan Antonio Vilar, “Revolución y lucha por la organización”, Paraná, EDUNER, 2014, p.132.
  20. OSCAR R. TAVANI PEREZ COLMAN, “Ramírez y Artigas. Una nueva Interpretación”, Colón, ER, Birkat Elohym, 2007, p.400.-
  21. José María Rosa, “Historia Argentina”, Tomo III, “La Independencia (1812 – 1826)”, Buenos Aires, Editorial Oriente S. A., 1992, pág. 168- 171, citado en “Los debates al interior del Congreso de Tucumán - julio de 1816” en http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/independencia/los_debates_al_interior_del_congreso_de_tucuman.php )
  22. En su “Historia del Congreso de Tucumán”, Leoncio Gianello repasa el surgimiento del prestigio de Artigas en todo el Litoral sudamericano, luego del “Armisticio” traicionero que BsAs firmara, en Octubre de 1811, con los españoles de Montevideo. Para fundamentar su explicación, Gianello cita dos obras clásicas de nuestra historiografía: primero el “Artigas, heraldo del federalismo rioplatense”, de Facundo Arce y Manuel Demonte Vitale, y segundo, y prestemos atención al título, “Porqué fueron artiguistas los entrerrianos”, de José Ignacio Yani, un trabajo de 1915. Cfr. Leoncio Gianello, “Historia del Congreso de Tucumán”, BsAs, Academia Nacional de la Historia, El Ateneo, 1966, p,423-424). Por su parte, Beatriz Bosch comenta las asambleas populares que se hacían en Entre Ríos para sumarse al movimiento soberanista y confederal de Artigas (B.Bosch, ob.cit, p. 44).
  23. “EL COMBATE DEL ESPINILLO, LAS LUCHAS POR LA SOBERANÍA Y LA TRAICIÓN DEL CONGRESO DE TUCUMÁN”, en http://actividadentrerios.blogspot.com.ar/2016/02/el-combate-del-espinillo-las-luchas-por.html . Hemos documentado, en otro trabajo y basándonos en el análisis del Prof.Pivel Devoto, que, hacia 1814, “el centro de la conmoción artiguista fue Entre Ríos”. Ver “Artigas y los orientales del Paraná - El secreto histórico y político de la diagonal roja federal”, en http://actividadentrerios.blogspot.com.ar/2015/07/artigas-y-los-orientales-del-parana-el.html
  24. Pablo Camogli, “Contame una Historia. Relatos sobre la Revolución y la Independencia”, BsAs, Aguilar, 2014, pp.114-115.-
  25. Carta de José Artigas, desde su Cuartel General de Paraná al Gobernador de Corrientes, José de Silva, 9 de Abril de 1815, en Enrique Mendez Vives, “Artigas y la Patria Grande”, Montevideo, Tauro, 1972, p. 71.-
  26. Tirso Fiorotto, “Banda roja a dos bandas”, en http://www.con-tacto.org/site/wp-content/uploads/2013/09/Parana-006.pdf
  27. Arturo Enrique Sampay, “Las ideas políticas de Juan Manuel de Rosas”, en Arturo E. Sampay y Enrique M. Barba, “Rosas”, BsAs, CEAL, 1975, p.19.-
  28. Martiniano Leguizamón, “El Escenario”, en “Montaraz” (1900), BsAs, A-Z Editora, 1994, p.28.-
  29. OSCAR R.TAVANI PEREZ COLMAN, ob.cit, p.306.
  30. Isidoro J. Ruiz Moreno, “Estudios y Documentos de Historia Entrerriana”, Tomo II, Colón, Eríos, Birkat Elohym, 2010, p.216.-
  31. Charles Darwin navega el Paraná (1833) - Viaje de un naturalista alrededor del mundo, en http://sudeste-perceptografia.blogspot.com.ar/2012/03/charles-darwin-navega-el-parana-1833.html ).
  32. Pablo Stein, “Artigas y Ramírez. La verdad escondida”, Editorial Tinta China, 2013, p.81.-
  33. OSCAR R.TAVANI PEREZ COLMAN, ob.cit, p.351 y 358.-

Historia de Entre Ríos (2)

lunes, 12 de septiembre de 2016

Hacer visible lo invisible – Apuntes para una Historia del Mundo Entrerriano (Cap.I)

LA HISTORIA PROFUNDA CONTRA EL COLONIAJE FOLKLÓRICO
“Nadie enseña lo que no sabe”, me dijo categóricamente una gran compañera docente hace mucho tiempo. “Y nadie defiende lo que no conoce”, podemos agregar entonces. No enseñamos la Historia profunda de Entre Ríos, del mundo entrerriano, porque no la estudiamos y no la conocemos, y por ello mismo, no defendemos nuestra tierra y no reafirmamos nuestra memoria histórica revolucionaria frente al saqueo imperial y centralista biocida del presente. La versión “folklórica” y anecdótica de nuestra historia y de nuestra cultura debe ser superada por una reflexión histórica, cultural, educativa y política crítica, rigurosa, profunda, concientizadora, comprometida y movilizadora, que potencie las resistencias localizadas del presente. Todo folklorismo histórico y cultural es cómplice de la continuidad del coloniaje y del saqueo en sus distintas formas.
El repaso de la Historia del Mundo Entrerriano debe hoy tener en cuenta el aporte del método de análisis de los denominados estudios de la subalternidad, postcoloniales y postoccidentales (1). Al estudio de la complejidad de las luchas, las diferencias, las tensiones y las contradicciones de clases sociales en todas sus dimensiones debe articulársele un estudio etnográfico preciso, y una percepción clara de la heterogeneidad de los tiempos históricos y de la ramificación rizomática y compleja también de los procesos que investigamos. El concepto de “mundo de la vida”, de mundo sociocultural, que Husserl y después Habermas trajeron al debate en las ciencias sociales también nos puede ayudar como herramienta metodológica. Nosotros trataremos de introducirnos críticamente en la Historia del Mundo Entrerriano, en el sentido amplio y en el sentido específico del concepto, a la vez.
LA SAGRADA ANTIGÜEDAD DEL MUNDO ENTRERRIANO
...Durante el Plioceno, entre 6 y 5 millones de años atrás, el clima mundial
se enfrió, y se formó el casquete antártico. El agua retenida como hielo
provocó un descenso generalizado del nivel de las cuencas oceánicas.
El Mar Paranaense se secó, y los grandes ríos de la Mesopotamia
comenzaron a extender sus cauces...”
CARLOS N. CERUTI, “Ríos y Praderas: los Pueblos del Litoral”, en
Nueva Historia Argentina”

En un sentido amplio, hablar de mundo entrerriano o mundo entrerriano de la vida, es hablar de una tierra y una cultura histórica que se fueron formando en los vaivenes geológicos, ecológicos y antropológicos de la región y del planeta. En un sentido específico, interrelacionado con el sentido amplio, hablamos de un mundo complejo de valores socioculturales abiertos, pero localizados y con devenir propio en nuestra tierra. Un mundo sociocultural que tiene un momento de forja decisiva, un momento histórico constitutivo, en la interacción de las comunidades nativas entre sí y con –y frente- a la invasión colonial española y europea, incluyendo aquí por supuesto a los mancebos “criollos” al servicio de la imposición imperial.
El colonialismo es político e ideológico, más que étnico o biológico. Es una política de saqueo, alienación y explotación que puede estar conducida por un poder extranjero, pero que puede estar acompañada por criollos y nativos al servicio –por distintas causas- de esa política. Del otro lado habrá resistencia sociocultural a esa política y esa resistencia política también puede ser multicultural. De lo que se trata en un estudio histórico riguroso y serio hoy es analizar la complejidad de esa lucha política e ideológica en cada momento clave.
Hubo un mundo entrerriano y litoraleño que se formó en la interacción con y en la resistencia contra la colonización española y manceba. Ese mundo complejo de valores se recombinó después con el mundo de gentes y el mundo de cosas que fueron llegando y que fueron pasando en la tierra entrerriana, inserta en la historia mundial contemporánea.
Atahualpa Yupanqui (1908-1992), que llegó a Rosario del Tala en los años ´30 cuando todavía no era Atahualpa Yupanqui y simplemente era un muchacho buscando caminos, nos da una referencia histórica para avanzar en nuestro estudio arqueogenealógico. Don Ata siempre fue agradecido de esos entrerrianos de amistades sin revés, como Climaco Acosta y Cipriano Vila, a los que les dedicó la milonga “Sin caballo y en Montiel”, y también habló con admiración de los gauchos judíos, ese fenómeno sociocultural único en el mundo que se dio en la tierra entrerriana. Es conocida la historia de Don Adolfo Rabinovich que le cedió su catre al Atahualpa recién llegado y durmió -sin decir nada- en una mesa del billar de su boliche. Cuando Yupanqui habla de esa solidaridad y de esa generosidad se refiere con admiración a personas con valores de “una sagrada antigüedad”.
El joven Atahualpa vivió en
E.Ríos en los años '30

¿A qué época nos debemos remontar para encontrarnos con la raíz de esa sagrada antigüedad entrerriana? El gran Cesar Blas Perez Colman (1874-1949) nos dio una respuesta clarísima en su Historia de Entre Ríos (1520-1810), que hoy es un clásico imprescindible de nuestra historiografía. Citando al funcionario colonial Gonzalo de Doblas, Perez Colman nos transcribe:
“…Estos indios –los minuanes- permiten en sus tolderías y en todo el territorio en que se extienden, a cuantos indios guaraníes se desertan de sus pueblos y quieren vivir entre ellos…del mismo modo permiten españoles, gauderios y changadores que andan por aquellos campos matando toros para aprovechar los cueros… pero es mucho más lo que extraen los mismos portugueses, a los que ayudan y favorecen mucho los minuanes…” (2)
Los tres tomos de la Historia Entrerriana
imprescindible de Perez Colman

¿QUÉ ENTENDEMOS POR GAUCHO, CRIOLLO Y “NACIONAL”?
...Los yaros, se valen de la yerba del Paraguay que beben molida en polvo
cuando son consultados y dan la respuesta diciendo: la yerba me ha dicho
ésto o aquello...”
DANILO ANTON
El Pueblo Jaguar. Lucha sobrevivencia de los charrúas
a través del tiempo”

El Che pensando la lucha con su mate


Hay un complejo mundo sociocultural entrerriano allí, clandestino y autónomo. Hay un mundo nativo-gaucho en formación: la sagrada antigüedad entrerriana de considerar hermano al amigo y más al amigo con necesidades y padecimientos tiene su base allí. Está muy claro que esa sagrada antigüedad no es española, no es criolla-burguesa ni es europea-inmigrante. Esa antigüedad es minuana-charrúa-guaraní-chaná-negra-gaucha-popular-multicultural. La relectura hoy de éste párrafo decisivo de Perez Colman nos debe llevar a rediscutir y ampliar lo que entendemos por gaucho y lo que entendemos por criollo y criollismo, porque la colonialidad ideológica y racista también se metió por mucho tiempo en estos conceptos, gracias a las operaciones y manipulaciones historiográficas de la oligarquía terrateniente argentina en épocas de definición del Estado-Nación argentino oligárquico y del modelo oligárquico agroexportador (1862-1930).
El Prof. Cesar Blas Perez Colman

“De estos pueblos abnegados en la defensa del suelo de su patria nativa, heredó el pueblo entrerriano sus más altas virtudes cívicas”, afirma brillantemente Perez Colman en otra reflexión memorable, fundante de una nueva epistemología histórica que espera ser desarrollada. Una corrección debemos hacer aquí a los estudios clásicos de historia entrerriana: los charrúas no fueron exterminados en el Cerro de La Matanza (Victoria) en 1751. Fueron reprimidos y masacrados sí, pero no exterminados sino dispersos y derrotados política y comunitariamente. Volverán después como milicianos en las luchas por la independencia y el federalismo.
El criterio epistemológico, la forma en que uno construye y busca validar el conocimiento, puede ayudar en la defensa de la tierra y de nuestro mundo de la vida, o puede ser parte de la destrucción y el saqueo. Un estudio arqueológico y antropológico puede ser democrático, comprometido, concientizador y movilizador, o puede ser parte del coloniaje. Podemos comparar aquí, dos concepciones, la de Juan Bautista Ambrosetti (1865-1917), aquel gran estudioso entrerriano –oriundo de Gualeguay- considerado el Padre del Folklore Argentino, y la del maestro Antonio Serrano (1899-1982).
La concepción epistemológica e ideológica de Ambrosetti se inserta en esa Argentina terrateniente que ya había hecho la “conquista del desierto” y que, frente a la oleada de inmigrantes obreros “rojos” y luchadores, buscaba desplegar una “identidad” nacional “criolla” y folklórica. Ambrosetti ve a los pueblos nativos desde una meseta parecida a la de Juan de Garay, a la Vera Mujica y a la de Julio Argentino Roca, y nos dice desde allí que:
Juan Bautista Ambrosetti

"...El cerebro poco educado, infantil casi, de los indios que me ocupan, demasiado influido por la herencia de sus costumbres primitivas, no podía entrar de lleno en una evolución progresiva hasta poder comprender el ideal religioso sin tropezar en ese camino con los mil obstáculos que le imponía la fuerza regresiva del atavismo de supersticiones que pesaba sobre ellos..." (3)
Serrano –que supo citar a Ambrosetti cuando lo creyó necesario, reconociendo algún aporte- nos planteó las cosas de otra manera para entrar con espíritu abierto a estudiar y valorar nuestro arte nativo:
"...Hay un mundo indígena de ideas y concepciones sociales y religiosas, que condiciona la esencia de ese arte, de la misma manera que la tecnología y la materia condicionan sus formas y sus expresiones concretas. A ese mundo hay que entrar”... (4)
El Prof. Antonio Serrano

MODOS DE SER Y ESTAR EN EL MUNDO
Nuestro arte nativo - La expresión de
nuestros ribereños plásticos

El mismo Serrano, que mientras investigaba y andaba infatigablemente por infinitos caminos arqueológicos y antropológicos en todo el Litoral y más allá también, estudiaba a fondo los últimos aportes que había a nivel internacional en antropología, lingüística, etnografía y arqueología. Serrano escribe, hacia 1955, sobre “Los tributarios del Río Uruguay” para la Historia de la Nación Argentina dirigida por Ricardo Levene, y mientras busca a fondo conocer sobre nuestras primeras culturas desplegando un cuadro lingüístico comparativo castellano-chaná-guenoa-kaingang-guaraní, cita el aporte de Paul Rivet, en francés, al libro “Les langues du monde” –Las lenguas del mundo- de 1924 (5). Serrano está abierto y conectado al mundo buscando conocer lo nuestro, y da un paso extraordinario en el estudio de nuestras primeras culturas, corriendo incluso -lo más que puede- los propios horizontes epistemológicos de su formación y de su época. Esa “mundanidad”, esa conexión global es más productiva y creadora que la otra mundanidad alienante, la de jugar a los pokemones con el celular o vivir en la burbuja del wasap.
"Las lenguas del mundo", libro de 1924
citado por Serrano en francés

Y un documento arqueológico y antropológico puede empezar con una defensa de la tierra. Así lo hizo Serrano cuando arrancó hablando de la Región Litoral en “Los pueblos y culturas indígenas del Litoral”. Dijo el maestro de la arqueología de nuestro mundo de la vida:
Portada del libro de Serrano

“La designación de litoral para nuestra región no surgió de los científicos. Ellos suelen objetarla en sus disquisiciones académicas, pero es tal la fuerza de su raigambre que no pueden esquivarla ni siquiera en sus discursos de crítica.
La voz nace con nuestra historia política, con nuestras luchas fratricidas, y con nuestra irrenunciable fe en el federalismo. Surge de ellas y se nutre en sus causas. Para los hombres de BsAs, litoral era un territorio pero era también una actitud frente a su centralismo.” (6)
Los grandes como Serrano sólo han pensado en hacer más grande y más sólido el mundo entrerriano que los formó. En 1974, “se crea la Biblioteca Provincial por la voluntad de Serrano de donar su biblioteca particular al gobierno de Entre Ríos. Se trata de una colección especializada en arqueología, antropología y arte prehistórico con 10.000 títulos y un archivo documental. En su Testamento de donación, al referirse a su biblioteca, expresa: "Nació aquí, entre pobrezas y generosidades. Por su génesis es entrerriana y considero que ella debe volver íntegra y sin retaceos al seno de esta sociedad donde nací, me eduqué y se formó mi personalidad científica y cultural. Por eso mi voluntad es que vuelva a Paraná y quienes juzguen el gesto lo hagan con la vara del agradecimiento y del amor a la tierra natal." (7)
Antonio Serrano, Cesar Blas Perez Colman, los grandes estudiosos de nuestra tierra comprometidos con nuestro mundo de la vida, con nuestro mundo entrerriano, deben ser releídos hoy más que nunca y ampliados con todo el avance que las ciencias sociales y la historiografía crítica pueden aportar en nuestra época.
Estos grandes maestros nos ayudan a hacer visible lo invisible, porque si como planteó Antoine de Saint Exupery en ese libro tan entrerriano y universal que es “El Principito”, hay que ver con el corazón porque lo esencial es invisible a los ojos, una de dos, o los entrerrianos nos ponemos un marcapasos ético e histórico y buscamos resucitar nuestro corazón para volver a ver mejor nuestra cultura, o empezamos a hacer visible lo invisible hoy de nuestro mundo de la vida.
Saint Exupery en Concordia

Prof. Mauricio Castaldo
María Grande, E.Ríos, 12/9/2016
NOTAS:

  1.   Nos referimos por ejemplo a los aportes de Aníbal Quijano, Boaventura de Sousa Santos, Gayatri Spivak y Partha Chaterjee, entre otros. Nosotros acordamos aquí también con el concepto de mundos de la vida trabajado y propuesto por Adolfo Gilly y Rhina Roux, en “Capitales, tecnologías y mundos de la vida. El despojo de los cuatro elementos”, Revista Herramienta, Setiembre de 2008, http://www.herramienta.com.ar/foro-capitalismo-en-trance/capitales-tecnologias-y-mundos-de-la-vida-el-despojo-de-los-cuatro-elemen y seguimos la metodología de análisis que desarrolla Edward Thompson en su libro “Costumbres en Común”, Barcelona, Crítica, 1995. Para profundizar el estudio del devenir geológico, ecológico y antropológico de nuestra tierra, ver Carlos N. Cerutti, “Ríos y Praderas: los pueblos del Litoral”, en “Nueva Historia Argentina” (Tomo I, dirigido por Myriam Noemí Tarragó), BsAs, Sudamericana, 2000, pp. 105-146).-
  2. Cesar Blas Perez Colman, “Historia de Entre Ríos (1520-1810)”, Tomo I, Paraná, Imprenta de la Provincia, 1936, p.p.160-161. El Prof. Juan Jose Rossi en su trabajo “Los Charrúas” (BsAs, Galerna-Búsqueda de Ayllú, 2002, p.9) nos recuerda también el planteo de las virtudes cívicas que nos legaron los charrúas, tal como lo planteaba Perez Colman. Para pensar la integración, la inclusión rebelde multicultural en las tolderías charrúas, ver Danilo Antón, “Pueblo Jaguar. Lucha y sobrevivencia de los charrúas a través del tiempo”, Montevideo, Pri Guazú Ediciones, 1998.-
  3. Ingrid de Jong, “Entre indios e inmigrantes: el pensamiento nacionalista y los precursores del folklore en la antropología argentina del cambio del siglo (XIX-XX)”, en https://www.academia.edu/10433439/Entre_indios_e_inmigrantes_el_pensamiento_nacionalista_y_los_precursores_del_folklore_en_la_antropolog_and_237_a_argentina_del_cambio_del_siglo_XIX-XX_

  4. Salomón Hocsman, “La obra arqueológica de Antonio Serrano en las regiones del Noroeste y Litoral argentinos entre 1920 y 1970”, en https://www.academia.edu/4739065/La_obra_arqueol%C3%B3gica_de_Antonio_Serrano_en_las_regiones_del_Noroeste_y_Litoral_argentinos_entre_1920_y_1970

  5. Paul Rivet, “Langues Américaines” en “Les langues du monde”, París, 1924, citado por Antonio Serrano, “Los tributarios del Río Uruguay”, Historia de la Nación Argentina (Tomo I, dirigida por Ricardo Levene), BsAs, El Ateneo, Academia Nacional de la Historia, 1955, p.426.-
  6. Antonio Serrano, “La Región”, en “Los pueblos y culturas indígenas del Litoral”, Santa Fe, Editorial Castellví, 1955, p.9.-
  7. Antonio Serrano”, Biobliografías de Eduner, en http://www.eduner.uner.edu.ar/autores-regionales/5/antonio-serrano 

Historia de Entre Ríos 1