ANRED

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Red Nacional de Medios Alternativos

domingo, 30 de noviembre de 2008

Ensalada de soja, agrotóxicos y muerte (Lo que Clarín no dice)

Lo que Clarín dice este Sábado 29/11 en su suplemento Rural:

Ensalada de arroz y soja

29 Nov 2008 ... Los Holzman mejoran la rotación agrícola con el arroz y llegan con marca propia hasta las góndolas.
www.clarin.com/suplementos/rural/2008/11/29/r-01812330.htm - 29k - En caché - Páginas similares


Lo que Clarín no dice y también debería decir, por ética periodística:

El costo sanitario de los agronegocios | La Soja Mata

En el casco urbano de Gilbert, donde viven 1500 habitantes, pareciera no hacer faltas estudios. “Los gurises Portillo vivían en el medio de la soja, ...
www.lasojamata.org/en/node/125 - 51k - En caché - Páginas similares

Argentina: Soja para hoy,enfermedad para mañana

Luego de cada fumigación, los chicos sufrían mareos, vómitos y dolores de cabeza . ... Y si llovía, el arroyo bajaba con peces muertos. ...
www.rel-uita.org/agricultura/soja_hoy_enfermedad_maniana.htm - 29k - En caché - Páginas similares

10 Años de A Guitarra Limpia - Silvio y Nosotros

"Del Che nunca se podrá hablar en pasado" Fidel Castro Ruz

Año VII. La Habana 26 de NOVIEMBRE de 2008
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Grandes hacedores de las artes han tenido en la fotografía una aliada aun sin ser su faceta más visible. Así fue con Juan Rulfo, quien no solo mostró la gloria y pobreza de su tierra en su novela Pedro Páramo sino que dejó esas impresiones en excelentes instantáneas. Para Silvio Rodríguez, grande en su altura intelectual y su apego a las instantáneas igual que el escritor mexicano, la fotografía también es la amiga, una compañera que desde hace tiempo lleva a cualquier parte.
El Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau otorga el Premio Pablo a Adriano Rodríguez, trovador de muchas épocas, que ha traído su voz hasta nuestros días para enriquecer los caminos interminables de la nueva trova cubana. Dado con admiración y amor en la Habana Vieja, Ciudad de La Habana, Cuba, a los 22 días del mes de noviembre de 2008, en el décimo aniversario del espacio A guitarra limpia.
GALERÍA DE IMÁGENES DEL CONCIERTO


Entrevista con Silvio rodríguez

Entre la guitarra y la fotografía

Kaloian Santos Cabrera • La Habana

En enero de este año, en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, se presentó el disco Te doy una canción, álbum doble que registra dos conciertos donde 40 trovadores de diversas generaciones cantaron temas de Silvio Rodríguez en el espacio A guitarra limpia los días 25 y 26 de noviembre de 2006.

En conversación diáfana con sus “hermanos de oficio” y otros amigos, compartió el autor de "Ojalá" aquella tarde de principios de año en la presentación del fonograma. Mientras transcurría el diálogo, Víctor Casaus, poeta y director del Centro Pablo, provocó al bardo para que en algún momento del año hiciera un concierto en el espacio A guitarra limpia y presentara una muestra de sus fotografías. Silvio, por entonces al frente de una expedición, retomaba la gira que comenzó en 1990 por centros penitenciarios de la Isla.

En aquella tarde del 4 enero de 2008, la invitación del poeta hacia el trovador parecía futura, quizá poco probable de cumplirse. Y es que el tiempo, para materializar una hornada de planes, proyectos y canciones todavía por escribir, se le va como la brisa al cantor. Pero el tiempo está a favor de buenos sueños y desde hace mucho el propio Silvio nos convida a creer cuando dice futuro. Si no crees mi palabra/ cree en el brillo de un gesto,/ cree en mi cuerpo,/ cree en mis manos...

Y así se hizo realidad Silvio en nosotros, merecido regalo a los 10 años de A guitarra limpia; un concierto ya memorable entre los sucedidos en el mítico patio de las yagrumas en La Habana Vieja, y que fue una amalgama de canciones del trovador y poemas de autores cubanos en la voz del actor Jorge Perrugoría.

De la misma manera llegó al número 63 de la calle Muralla el viaje de Oriente a Occidente por algunos centros penitenciarios, en una muestra fotográfica titulada Imágenes de una expedición. Instantáneas que revelan el antídoto cultural para aliviar amarguras de la privación de libertad, gracias a una vieja pasión escondida tras una cámara. Una conquistada y silenciosa pasión, quizá de tanto tiempo a su lado como la guitarra.

“Sabemos, por lo pronto, ante estas fotos tomadas por Silvio en los establecimientos penitenciarios en los que trabajó junto al grupo de artistas que había convocado, que la cultura puede ser fuente de energías, riachuelo de asombros y ternuras en el camino hacia aquel mejoramiento humano del que nos hablara el hombrecito mayor, entre sueños, incertidumbres, desesperanzas y nuevos sueños que pueden hacernos, a veces, un tilín mejores”, escribe Víctor Casaus en el catálogo de presentación.

El mundo fotográfico del trovador

Grandes hacedores de las artes han tenido en la fotografía una aliada aun sin ser su faceta más visible. Así fue con Juan Rulfo, quien no solo mostró la gloria y pobreza de su tierra en su novela Pedro Páramo sino que dejó esas impresiones en excelentes instantáneas (dicen que de los 10000 libros de su biblioteca, 800 eran de fotografías). Para Silvio Rodríguez, grande en su altura intelectual y su apego a las instantáneas igual que el escritor mexicano, la fotografía también es la amiga, una compañera que desde hace tiempo lleva a cualquier parte.

De él ya son conocidas sus facetas de historietista, escritor de cuentos, poeta y trovador, estas últimas máximas voces de su creación. Ahora se presenta públicamente como fotógrafo y luego de homenajear la primera década de vida del espacio A guitarra limpia —y gracias a la diligencia de Víctor Casaus—, Silvio accedió a responder algunas preguntas sobre su relación con la fotografía.

¿Cómo llega Silvio Rodríguez al mundo de la fotografía?

Mi interés por la fotografía es de lo más común: cuando yo era niño muy poca gente poseía una cámara fotográfica. La primera vez que vi una fue en el estudio del fotógrafo de San Antonio, Carlos Núñez, que con los años se convertiría en un relevante fotorreportero. En la adolescencia tuve la suerte de trabajar en diferentes publicaciones y de conocer a muchos fotógrafos. En el semanario Mella fui compañero de Ernesto Fernández y de Peroga; en la revista Venceremos de Andrés Vallín y de Ovidio Camejo; en Verde Olivo de Perfecto Romero, de Sergio Canales, de Eutimio Guerra, de Juan Luís Aguilera. Fui vecino de Mario García Joya y de Marucha durante 18 años. Y durante mucho tiempo fui amigo de Alberto Korda. La verdad es que he tenido la suerte de conocer a muy buenos fotógrafos. De cada uno y de todos fui aprendiendo a querer y a interesarme por la fotografía y, por supuesto, por las cámaras.

En fotografía ¿cuáles son sus instantes precisos, dignos de quedar atrapados en una foto?

Dicen que sobre cualquier cosa se puede escribir, que el problema es dar con el modo. En la fotografía dar con el modo pudiera ser cuando ocurre alguno —o varios— de los valores que hacen que una foto sea buena. Hay momentos en los que hay que esperar a que se dé una situación precisa, ciertas condiciones de luz, lo que te obliga a hacer muchos disparos para dar con lo que buscas. Otras veces basta estar ahí con cualquier aparato que pueda registrar lo que pasa.

¿Cuáles pudieran ser algunos puntos de contacto entre sus canciones y la fotografía?

En la canción puede haber una analogía cuando hablas de la cotidianidad o de una situación extrema, como la guerra o un gran evento humano. En cualquier expresión artística lo excepcional tiene su garra. Pero aunque de todo se pueda hacer una foto, o una canción, el problema siempre va a ser que valga la pena mostrarla.

Cuando hago fotos trato de que mis fotografiados adviertan lo menos posible mi presencia ¿Cómo logra una persona pública como usted pasar desapercibido para lograr una foto?

Hay muchos lugares y situaciones en los que un trovador pasa desapercibido, sobre todo cuando anda sin guitarra. Y como hoy en día no es raro que muchos anden con cámaras, mejor que mejor. De todas formas, cuando te conviertas en un fotógrafo demasiado famoso, te recomiendo el zoom.

Durante la travesía en el barco Playa Girón vivió momentos conmovedores como presenciar un desfile de cachalotes, escenas quizá para dejar en fotografías y no en canciones. ¿Qué lo hizo llevar además de la guitarra, una grabadora y libros, una cámara fotográfica? ¿Dónde quedaron las fotos de ese viaje?

Desde que era adolescente andaba con cámaras, generalmente prestadas. Al viaje en barco me llevé una Kíev, que era la imitación soviética de la Leica clásica; una cámara con muy buen mecanismo, todavía de telémetro acoplado. Los cartuchos me los rellenaron los amigos fotógrafos del ICAIC con película virgen de 400 asas. Llevé alrededor de 20 rollos. Un par de ellos me los revelaron en Mar y Pesca, porque a mi regreso me hicieron una entrevista y me pidieron fotos para ilustrarla. El resto de los rollos se los di a un amigo fotógrafo que tiempo después murió y nunca supe en qué paró el revelado. El día que presenciamos los cientos de cachalotes estuvimos al pairo todo un día, a mitad del Atlántico, esperando a que terminara la caravana. Aquel día tiré tres o cuatro rollos, pero nunca vi las fotos.

Casi 40 años después de enrolarse en el barco Playa Girón retoma otra expedición, esta vez por centros penitenciarios y a la que dedica su primera muestra de instantáneas. ¿Qué satisfacciones fotográficas guarda de esa gira?

Esta muestra fotográfica la hice porque el centro Pablo me la pidió, y creo que lo hizo tratando de redondear mi participación en el evento del décimo aniversario de A guitarra limpia. Víctor sabe que hago fotos porque hace muchos años que nos conocemos. Con ese espíritu de cooperación hice la muestra. Lo cierto es que muchos llevaron cámaras a la Expedición (Petí, Randall, Lester, Vicente, Rancaño, Violeta) y hay muy buenas fotos de cada uno. Quiero hacer un libro de imágenes, como un testimonio, como una muestra colectiva. Entre las fotos de todos irán también las mías.

¿Qué representa para usted la inauguración de Imágenes de una expedición en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, precisamente el día que A Guitarra Limpia celebró sus 10 años y, a su vez, halla sido el trovador invitado?

Respecto a mi participación en este aniversario, lo cierto es que los estudios Ojalá, donde trabajo, han alentado el apoyo que el Centro Pablo de la Torriente Brau ha dado a los nuevos trovadores. Por otra parte, llevo más de 40 años guitarra en mano. Es un elogio que un trovador antiguo sea invitado a un aniversario de trovadores jóvenes. Esa noche tuve también el privilegio de compartir la escena con un gran actor, Jorge Perugorría, que leyó textos de varios poetas de mi generación. Lo único que lamento es que la gripe me afectara la voz. Confío en que el deseo de estar allí haya suplido cualquier deficiencia.


Silvio celebró los 10 de A guitarra limpia

Estrella Díaz • La Habana

Fotos: Kike (La Jiribilla)

“La palabra suspender no existe en mi diccionario personal”, dijo el trovador Silvio Rodríguez en horas de la mañana del 22 de noviembre ante la inminente amenaza de lluvia que podría, ciertamente, empañar el concierto—anunciado para las cinco de la tarde— con el que se ponía punto final a las festividades por el aniversario 10 del espacio A guitarra limpia.

Pero no llovió y el concierto se efectuó en el patio del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau sin contratiempos y desbordado de público —dicho sea y no de paso, muy respetuoso— con la presencia de un gran número de amigos y colaboradores cercanos como el Ministro de Cultura, Abel Prieto, y los viceministros Fernando Rojas, Abel Acosta e Ismael González.

El concierto estuvo diseñado, aparentemente, de manera sencilla: cada canción se “casó” con un poema; así los 16 temas interpretados por Silvio estuvieron antecedidos por poemas de igual cantidad de creadores (Orlando Alomá, Sigifredo Álvarez Conesa, Iván Gerardo Campanioni, Víctor Casaus, Félix Contreras, Froilán Escobar, Félix Guerra, Jorge Fuentes, Luís Rogelio (Wichy) Nogueras, Antonio Conte, José Yanes, Helio Orovio, Guillermo Rodríguez Rivera, Miguel Barnet, Nancy Morejón y Domingo Alfonso).

Esta forma de establecer lo que algunos llaman “la dramaturgia de un concierto” fue sumamente atinada y lúcida, sobre todo porque esos poemas —de hondura y contemporaneidad, aunque datan de hace más de 30 años— daban pie al lucimiento de la poética de Silvio, sin duda alguna, un trovador que por sus aportes es un referente obligado en la canción cubana de los últimos 40 años.

Los poemas fueron declamados por el conocido actor Jorge Perugorría —protagonista de la laureada película Fresa y Chocolate del desaparecido realizador cubano Tomás Gutiérrez Alea(Titón) —quien, poco a poco y en línea ascendente, fue asumiendo como suyo cada poema. Sobriedad es, tal vez, el mejor calificativo.

Silvio y nosotros —así se llamó el concierto— tuvo una invitada: Niurka González, quien con su flauta demostró, una vez más, su virtuosismo; no se trata, solamente, de ejecutar el instrumento con maestría sino de colocar los sonidos justo donde van ¡y con discreción! Delicadeza es uno de los términos que se puede emplear para resumir el desempeño de la joven flautista.

Otro de los aspectos a destacar fue la impecabilidad del sonido. Constituyó un gozo disfrutar a Silvio acompañado de sus guitarras (fueron dos). El primer tema fue “Segunda cita”, seguido de “En mi calle”, “¿Adónde van?”, “Locuras”, “El día en que voy a partir”, “Pedacito de papel al viento”, “No pienses, no digas”, “Cuántas veces al día”, “Sinuhé”, “El gigante”, “Oda a mi generación”, “La canción de la trova”, “Te doy una canción”, “Tonada del albedrío”, “La gota de rocío” y “Playa Girón”.

Al final, el público quiso más e incluso sugirió algunos temas. “Esta es la que quiero cantar”, dijo entonces Silvio: ¿Qué silencio aprendido nos preserva la vida? / ¿Qué silencio oportuno nos convierte en prudentes? / ¿Qué silencio asesino nos llena la barriga? / ¿Cuántas veces al día merecemos la muerte?.

Antes de comenzar el recital A guitarra limpia, el poeta y cineasta, Víctor Casaus, director del Centro Pablo, afirmó que “este concierto es como para recordar que hace 10 años las trovadoras y los trovadores hicieron de este pequeño rincón de la Calle Muralla su espacio, su sitio: el sitio de todas y de todos”.

La poética/política de A guitarra limpia, insistió Casaus, ha sido y es “la participación, la de llamar a la comunicación, al intercambio y al debate a los trovadores y las trovadoras de todas las generaciones y tendencias de este importante movimiento de la cultura cubana quienes, con su respaldo, han hecho posible que hoy, 10 años después, permanezcamos aquí hablando de estos temas”.

Insistió en que otro de los puntos de esa poética/política es la solidaridad; hay que citar a Trovacub, ese portal hermano de la cultura cubana que está en la Red y, también, a muchos amigos y amigas de Puerto Rico y de Estados Unidos —a pesar de su presidente—, que han estado junto a nosotros por más de una década.

Igualmente agradeció a HIVOS, “una agencia de colaboración holandesa que durante años nos apoyó, así como al Ministerio de Cultura, al Instituto Cubano de la Música, a la Oficina del Historiador y en particular a Eusebio Leal quien, hace unos 12 años, nos dio cobija en este espacio físico”. Entre esas ayudas importantes, recalcó, está “la del Fondo Ojalá, que permitirá desarrollar algunos proyectos que ya llevamos a cabo y otros que tienen que ver con la nueva trova y que necesitan de un apoyo material”.

Al hacer un apretado resumen de lo que han sido los primeros 10 años de A guitarra limpia aseveró Casaus que se ha ido andando por varias vías: “en primer lugar, la de los conciertos que ya llegan a la cifra de 96” y recordó que un número importante de ellos se han llevado, primero a casettes y luego al soporte de CD en la Colección A guitarra limpia, que produce el Centro Pablo.

“Hoy, felizmente, presentamos las Antologías 7 y 8 de A guitarra limpia, Del verso a la canción, la dedicada a Frida y Diego y un disco que incluye el concierto del trovador holguinero Fernando Cabreja. Estos discos ―dijo―, competirán en la venidera edición de la Feria Internacional del Disco, Cubadisco 2009, más otros tres que en estos momentos están en fase de preparación”, remarcó.

Recordó Casaus que otro de los caminos por los que andamos es el de las publicaciones: “presentamos dos cuadernos Memoria dedicados a A guitarra limpia y al Arte Digital y dos libros: Memorias A guitarra limpia y Silvio Poeta, de la investigadora Suyín Morales”. Ambos volúmenes se presentarán en la Feria Internacional del Libro de La Habana que cada febrero se desarrolla en la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña y, después, se extiende a lo largo de toda la Isla.

Finalmente apuntó que estos “han sido años de satisfacciones y de insatisfacciones” , sobre todo, dijo, “si uno mira las cosas no desde el ámbito cómodo y engañoso de la complacencia y el triunfalismo” sino desde el análisis de lo que hay que mejorar para lograr los proyectos soñados.

“Las satisfacciones vienen del apoyo de los creadores y de las creadoras, de los trovadores y las trovadoras, de los artistas plásticos —quienes con sus obras han acompañado cada concierto— y los diseñadores gráficos que han hecho la imagen visual de la institución”, mientras que las insatisfacciones están, por lo general, asociadas a incomprensiones y a las visiones y los mecanismos burocráticos.

“Creemos, con Teresita Fernández cuando cita a Martí, que la queja prostituye el carácter, por eso preferimos la participación activa, que incluye el ejercicio del criterio abierto, directo, transparente” .

En ese sentido citó dos ejemplos (o antiejemplos) de situaciones ocurridas alrededor de estos 10 años del espacio. Por un lado, la ausencia de respuesta del ICRT a la solicitud hecha durante más de un año por el Centro Pablo para recibir copias digitales de la serie A guitarra limpia, coproducida por el Centro y Cubavisión Internacional entre el año 2006 y 2007. Más de 50 programas sobre la nueva trova cubana constituyen la mayor antología audiovisual sobre esta importante zona de la cultura cubana. Como coproductores del espacio, por supuesto que el Centro debió y debe recibir una copia digital de cada programa, para integrarlo a la memoria de los trovadores y las trovadoras de la Isla. Pero, sobre todo, “la mayor preocupación en este asunto es la que nos comunicaron algunos de los trovadores de los que aparecen en la serie: que el material se pierda, como ha ocurrido lamentablemente en otras ocasiones con otros documentos audiovisuales de la cultura cubana en esa institución”. Las gestiones para recibir una respuesta sobre el tema fueron también hechas, recientemente, por el Ministerio de Cultura, a solicitud del Centro Pablo, pero tampoco encontraron respuesta alguna.

El otro (mal) ejemplo citado por Casaus se refirió a “un par de casos en los que alguien puso su interés personal por encima del proyecto colectivo que significa A guitarra limpia para beneficiarse materialmente haciendo un disco con la grabación de su concierto realizado por el Centro, sin dar el crédito a A guitarra limpia y cobrando por una producción que no habían hecho”. Pero “¿qué son estos ejemplos (o antiejemplos) aislados ―concluyó― dentro de una década en la que los trovadores y las trovadoras realizaron 96 conciertos en este patio de Muralla sin cobrar un centavo, y se editaron más de 50 casetes y discos que fueron vendidos en moneda nacional al público mayoritariamente joven que asiste al Centro Pablo?”.

Martín Martínez, a nombre del portal latinoamericano Trovacub ―que ha difundido durante casi una década igualmente de manera solidaria y gratuita la obra de la nueva trova cubana en los espacios de Internetagradeció “estos 10 años de trabajo en común” y recordó que Mariana, Diana, Pepe, Maryel y Gaspar, integrantes de Trovacub en México, Argentina y Venezuela, “se sienten felices de poder participar en un proyecto tan hermoso y noble como es A guitarra limpia”.

Otro de los momentos significativos vividos el pasado sábado 22, fue la entrega al legendario trovador cubano Adriano Rodríguez del Premio Pablo, instituido en 1998 y que es otorgado “por una sola vez, a personalidades e instituciones cubanas y de otros países que se hayan destacado en investigaciones, obras de creación y acciones encaminadas a promover y defender los valores de la identidad cultural y la solidaridad entre los pueblos”.

Según el acta, se le concede el Premio Pablo a Adriano Rodríguez por ser un “trovador de muchas épocas, que ha traído su voz hasta nuestros días para enriquecer los caminos interminables de la nueva trova cubana”.

Por su parte el homenajeado afirmó sentirse muy agradecido “no solamente por haber recibido el Premio Pablo sino porque a través de muchos años —jóvenes y viejos amantes de la música en general y de la trova en particular— me han tratado con mucho cariño y respeto”, apuntó emocionado.

El periodista e historiador de la trova Lino Betancourt, a cargo de entregar el Premio y pronunciar las palabras de elogio aseguró que “hacemos justicia honrando a Adriano Rodríguez, quien a través del tiempo ha tenido la dicha inmensa de cantar con todos los grandes de la trova cubana”.

Adriano, recordó, hace décadas cantó con Sindo Garay y con Manuel Corona y un poco más acá con Silvio y Pablo, entre otros importantísimos músicos cubanos y latinoamericanos. Este trovador, dijo, “nos ha honrado con su voz magnífica: ¡gracias por tu sabiduría, por tu ejemplo y las bellas virtudes que te adornan; gracias por tu hidalguía llena de cubanidad y patriotismo! ; eres en estos momentos el gran patriarca de la trova cubana”, concluyó.

Luego supimos que el 22 de noviembre es el consagrado a reverenciar a Santa Cecilia, patrona de los músicos cubanos, y parece que la virgen —quizá en conspiración y con la ayuda de San Pedro— contribuyó a que mejorara el tiempo y que el concierto se efectuara sin contratiempos, pero si los santos o la naturaleza no se hubieran puesto de acuerdo y ayudado, ahí está la certeza de Silvio: “la palabra suspender no existe en mi diccionario personal”.


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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2008.
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Entrevista a Tomás Eloy Martínez

La Gaceta de Tucumán

“Una de las mi­sio­nes de la no­ve­la es con­tar aque­llo que no exis­te”. El celebrado escritor argentino recibió a LA GACETA Literaria en su departamento de la Capital Federal. Rodeado de libros, fotos y premios, asegura que Purgatorio, su último libro, es la más literaria de sus novelas. “Esta es la vida que no he vivido y voy a tratar de de vivirla a través del relato” afirma el autor.

Perfil


Nació en Tucumán en 1934. A los 17 años publicó su primer texto en estas páginas, de las que sigue siendo colaborador. Se inició periodísticamente en LA GACETA y luego se convirtió en uno de los más destacados exponentes del oficio. Es autor de dos libros clásicos de la literatura argentina: La novela de Perón y Santa Evita, ambas traducidas a más de 30 idiomas y publicadas en más de 60 países.
Santa Evita superó el millón de ejemplares vendidos y es la novela argentina más traducida de todos los tiempos. Sus libros recibieron críticas laudatorias de Gabriel García Márquez, de Mario Vargas Llosa y de Carlos Fuentes, y de The New York Times, The Washington Post y el Times, de Londres, entre muchos otros destacados autores y medios.
Ganó el premio Alfaguara por El vuelo de la reina. Por esa misma novela recibió el premio a la mejor novela extranjera del People’s Literary Publication House en China, donde se publicaron un millón de ejemplares del libro.
En 2005 fue nominado junto a seis premios Nobel al Man Booker International Prize, la distinción literaria más relevante del mundo después del premio de la Academia Sueca, por el conjunto de su obra. Fue uno de los tres finalistas. Es Writer in Residence por la Universidad de Rutgers (EE.UU.), donde dirige el programa de Estudios Latinoamericanos. Es columnista permanente de La Nación, de Buenos Aires; de El País, de Madrid, y de The New York Times Syndicate.
En librerías de Estambul o de Bombay, de Varsovia o de Beijing, de Johannesburgo o de Amsterdam, de Haifa o de Tallinn, de El Cairo o de Moscú, de Yakarta o de Vilna, de Nueva York o de París dos autores argentinos suelen compartir los anaqueles junto a sus colegas locales y a los consagrados de la literatura universal. Uno es Borges; el otro, Tomás Eloy Martínez.


Emilia Dupuy encuentra en una fonda de New Jersey a su marido, Simón Cardoso, a quien no ha visto en 30 años, desde que desapareció en Tucumán. Pero él sigue siendo tan joven como lo era tres décadas atrás. Así comienza Purgatorio, la novela de Tomás Eloy Martínez, recientemente publicada por Alfaguara. El límite entre realidad y ficción es poroso como en sus novelas anteriores. Pero esta vez el contrabando fronterizo es más intenso. “Creo que es mi novela más literaria -dice el autor-; la impresión de irrealidad que deja el libro se acentúa por la presencia de un narrador que traba amistad con la protagonista”. El escritor tucumano recibió a LA GACETA en su departamento de Buenos Aires, rodeado de libros, premios y fotos en las que aparece junto a varios de los más prestigiosos literatos del mundo.

- Hay una frase recurrente en los textos de Tomás Eloy Martínez: “Nos pasamos la vida buscando lo que ya hemos encontrado”. En Purgatorio hay una variante invertida de esa frase referida a Emilia, la protagonista, quien no puede perder lo que todavía no ha encontrado. Esa frase remite a la historia de Simón, que ha quedado abierta. ¿Hay en la Argentina demasiadas historias sin cerrar?


- En verdad, casi toda la historia del país no se ha cerrado. No se ha cerrado el duelo entre civilización y barbarie; la visión de lo otro representado por los marginales, por los inmigrantes; el duelo entre los que se fueron al exilio y los que se quedaron. Se abren continuamente heridas que no se preveían. Una herida que creo se ha abierto artificialmente es la que deriva de la línea divisoria entre los crímenes de lesa humanidad y los crímenes horrendos que prescriben. Por ejemplo, el intento del libro Operación Traviata de inscribir el asesinato de Rucci como un crimen de lesa humanidad, que es todo aquel que se comete desde el Estado. En esa categoría se encuentran los crímenes de Stalin, los de Hitler, los de Mao, los de Castro y los argentinos.

- Simón Cardoso, antes de desaparecer, no dice ni hace nada muy notorio. En una conversación con tres personajes oscuros de la novela simplemente fija un límite ético elemental. Es, prácticamente, un personaje de una frase, que ni siquiera es propia: “Atormentar a un ser humano equivale al tormento de todos”.


- Claro, fija un límite basado en la ley cristiana. Introduce un código moral basado en lo que el cura de su pueblo le enseñó. “Cuando crucificaron a Cristo crucificaron también a la humanidad”. Simón va a contramano de sus interlocutores y eso sella su suerte.

- ¿Por qué Emilia es un personaje desvinculado de toda ideología?


- Toda la sociedad está condicionada, mira hacia otro lado por infinitas razones. Por temor o por incredulidad frente a la enormidad de lo que está pasando. Yo he hablado mucho con mis hijos, que vivían en los 70 en la Argentina, y ellos me decían “no lo sabíamos”. En realidad se sabía y no se sabía, al mismo tiempo. No era un secreto lo que ocurría, pero nadie se atrevía a verlo. La cara del monstruo era tan atemorizante, tan horripilante, que te enceguecía. Por otro lado, todo estaba condicionado para que no se viera o para que se viera de una manera que no refleja la realidad.

- Hay oscilaciones en Emilia. Parece no animarse a enfrentar a su padre, que es un ideólogo del régimen. Pero en un momento se suma a una manifestación con un pañuelo blanco en la cabeza.


- Nunca hay una toma de conciencia clara en Emilia. Ella dice “si Simón ha muerto, mi padre es un asesino, mi madre es una cómplice y yo sería la hija de estos monstruos”. Es una verdad demasiado pesada para que pueda aceptarla. El pañuelo blanco no es un acto de compromiso sino de rebelión contra su padre, que antes la ha encerrado, la ha denigrado y no ha creído en ella.

- Finalmente el padre muere, y eso recuerda a la parábola del campesino y el centinela que no franquea el acceso a la Ley, en El Proceso, de Kafka. La diferencia es que Dupuy, el “centinela” de Purgatorio, muere antes. ¿Sigue vivo en la Argentina lo que representa Dupuy?


- Aflora cada tanto. Hay ecos de ese sentimiento en manifestaciones legítimas, como la del Campo. Sigue habiendo muchos sectarismos, demasiados odios que se retroalimentan. Dupuy es una mezcla de muchos personajes, un compendio de diversos ideólogos y factótums argentinos.

- Hay una frase de La novela de Perón que esconde uno de sus propósitos: “Quiero desarmarme de la historia para armarme al fin con la verdad”. Pero a diferencia de otros intentos en los que se busca llenar los puntos ciegos de la Historia para comprenderla cabalmente o reparar la imagen falsa de uno de sus protagonistas, aquí hay un alejamiento de los grandes hechos, de los documentos, de los testimonios; los personajes históricos son secundarios; la atrocidad no se muestra, se sugiere. ¿Los 70 exigieron ese camino elíptico?


- Purgatorio es un libro muy documentado, en el que hay muchas lecturas que no se ven; pero hay una asimilación de esas lecturas para lograr una conversión de la historia en vida. Yo me dije “esta es la vida que no he vivido y voy a tratar de vivirla a través del relato”. Pero no la vida más ostensible, que es la de la represión, sino la vida de la gente del común. Mis primeras preguntas, cuando empecé a trabajar en la novela, fueron: ¿qué recuerdos tengo de esa época?; ¿qué se veía por la televisión?; ¿qué publicidades había? Me perdí mucho en mi investigación. Hice tablas infinitas tratando de seguir la volátil relación dólar-peso, los cambios de nombre del propio peso; también recogí experiencias de muchas personas y revisé viejas revistas Gente y Somos, donde hay buena parte de la historia de esa época.

- En Purgatorio aparecen fugazmente personajes de otras novelas, como Carmona y Martel, de La mano del amo y El cantor de tango; o de textos periodísticos, como los mendigos de Tucumán o, específicamente, Pacheco creyendo haber vuelto del Juicio Universal. Aparecen términos tucumanos que no registran los diccionarios, como “parullar”; los nombres de médicos reales, la casa y el vecindario de Tomás Eloy Martínez en Highland Park. Sin embargo, todas esas referencias no logran atar la novela al realismo. Si bien hay paralelismos entre los 30 años de separación de Emilia y Simón con las décadas de exilio del autor, la imagen que prevalece es la que el escritor ve reflejada en el espejo del cuarto en el que Emilia dice que está su marido. La historia de Simón aparece como la historia contrafáctica del escritor; como una búsqueda, paradójicamente vivificante, de la “otra muerte” borgeana. ¿Cómo vive el escritor esa ucronía? ¿Como una justificación del exilio o como una recriminación por no haberse quedado en su país?


- Ni una cosa ni la otra. El escritor tiene un deseo muy poderoso de verse a sí mismo donde nunca pudo verse. Es la contemplación ante el espejo, ante un espejo imaginario, de alguien que quiere vislumbrar cómo hubiera sido su otra vida. Una de las misiones de la novela, si es que alguna misión tiene aparte del placer mismo de narrar, es contar aquello que no se ve, aquello que no existe, pero que sin embargo pertenece al orden de lo humano. El sueño del perro que llevaba dentro todas las cosas que jamás existieron me llegó mientras estaba escribiendo el libro y lo introduje en la novela. Cuando uno está escribiendo una novela es una especie de esponja. Todo lo que le pasa, la música que oye, las películas que ve lo impregnan y decantan en lo que está escribiendo.

- En la historia hay una lucha, una duda permanente en el lector que lo hace oscilar entre una interpretación sobrenatural y otra científica de los hechos, entre la esperanza y el escepticismo. Y esa pendularidad se desarrolla en paralelo con la resistencia de Simón a ser eliminado, y la del escritor, a morir.


- Es una lectura muy inteligente. El personaje quiere tener existencia y la única manera de lograrlo es a través de un vehículo. El escritor es ese instrumento, y el personaje vive independientemente; quizás hubiera vivido aun sin mi intervención.

- En un pasaje Simón se pregunta si los mapas son metáforas del mundo y Emilia le dice que en realidad son metamorfosis. Esta última concepción nos lleva a la teoría de la incertidumbre, a la idea de que la mirada modifica lo observado.


- Siempre en teoría literaria me pregunté hasta qué punto la metáfora no es además una metamorfosis, algo que cambia aquello que designa. La metáfora es también una transfiguración.

- Hay muchos personajes literarios a los que remite la novela. Dos de ellos son Mason y Dixon, los topógrafos de Thomas Pynchon que intentan fijar un límite como el de Simón. ¿Han influido en la escritura de Purgatorio?


- No de manera directa. Lo que me interesa de Pynchon es su capacidad para introducir el humor en medio de la tragedia. Me divierto mucho cuando escribo. En Purgatorio hay muchas escenas en las que intenté una ruptura a través del humor. La escena de la capa de la reina, por ejemplo. O la de Orson Welles.

- ¿El encuentro de Welles y Dupuy tiene un antecedente real?


- Sí, me encontré con Welles en la última corrida de Antonio Bienvenida, en Toledo. Hablamos de toros, tema en el que era un experto, probablemente mayor que Hemingway. Fue imposible hablar de cine porque él estaba obsesionado con la corrida. Después no lo vi más, pero me quedó grabada esa anécdota, que usé en la novela.

- ¿Purgatorio es la mejor novela de Tomás Eloy Martínez?


- Por lo menos es aquella en la más estoy yo. Desde La novela de Perón en adelante, siempre hay un elemento tucumano. En La novela de Perón está Arcángelo Gobbi, criado en el Mercado de Abasto, que aprende a leer como yo leía la tipografía en LA GACETA; al revés, armando letras en la linotipo. En El vuelo de la reina y en El Cantor de tango hay tucumanos. En La mano del amo, Tucumán está constantemente presente. Y en Purgatorio tenemos un episodio central que transcurre en Tucumán. Hay ecos vivos de uno mismo que se trasladan de un libro a otro.

- ¿Con cuál de las novelas anteriores tiene Purgatorio mayor relación? Hay, por ejemplo, una posible equivalencia entre la relación de Carmona con su madre, personajes de La mano del amo, y la de Emilia con su padre.


- Sí, sin duda con La mano del amo, que es mi libro menos afortunado. Es como una cuña entre La novela de Perón y Santa Evita, que ya sabía que iba a escribirla mucho antes de hacerlo. Escribí La mano del amo intencionalmente antes de Santa Evita para evitar ser encasillado como un experto en peronismo. Hay elementos en las novelas de los que el autor no es consciente. Por ejemplo, siempre se me infiltran japoneses. En La mano del amo, el señor Ikeda proyecta películas en la montaña y en Purgatorio aparece un viaje por el Japón. Y allí el personaje se mete dentro de un ideograma y aparece en la puerta de Mandelbaum en Jerusalén. Esta es una idea extraída de mi infancia.

- De la infancia tucumana...


- Sí, está relacionada con el primer cuento que escribí en mi vida, cuando tenía 9 años. Es un cuento contra mis padres, como debe ser. Un amigo me habló de un circo maravilloso que estaba en una zona de Tucumán a la que mis padres me prohibían ir. Me escapé, pensando que volvería a mi casa antes de que se enteraran de mi transgresión. En el circo me enamoré de una muchachita con alas de mariposa que andaba arriba de un caballo. A la salida encontré unos puestos en los que había unos gitanos vendiendo micas para el amor y pensé en comprar unas para enamorar a la chica. Pero antes escuché que al final del espectáculo se representaría una obra de teatro. Eso me demoró más de la cuenta, y en el momento que salí mis padres ya me buscaban en los hospitales. Me esperaba un mes de penitencia durante el cual se me prohibía leer e ir al cine, lo que más me gustaba. Si no puedo leer, pensé, voy a escribir un libro. Al lado de mi casa vivía un viejo que me mostraba estampillas, y eso me sugirió la historia de un chico que, para burlar el castigo de sus padres, se mete dentro de una estampilla y empieza a recorrer el mundo y a ver las cosas que nadie ha visto. Allí introduje todo lo que había leído hasta entonces. Mi madre se dio cuenta de que estaba escribiendo, agarró mi papel, se lo llevó a mi padre y le dijo: hay que levantarle la penitencia a este chico inmediatamente. ¿Por qué?, le preguntó mi padre. Y ella le contestó: porque lo que está haciendo es mucho más peligroso. Entonces descubrí que la imaginación tiene poder para salvarte. Ese recuerdo infantil lo introduje en la novela, mezclado con algo que me ocurrió en Japón.

- ¿Hay un nuevo libro en el horizonte?


- Mi primer libro por encargo. Mis editores ingleses, que me tienen simpatía desde El vuelo de la reina, me encargaron que escribiera sobre un mito griego. Sale en una colección con Margaret Atwood, David Grossman y Janet Winterson, escritores que valoro mucho. Al principio me propusieron escribir sobre Eva, pero les dije que no tenía nada nuevo que decir. Elegí, en cambio, escribir sobre el Olimpo, que se inicia con los griegos, reaparece con Hitler y su arquitecto Speer y, finalmente, se recicla con el Garaje Olimpo argentino, que es una mezcla burda de los olimpos previos.

- ¿Hay traducciones pactadas de Purgatorio?


- Sí, pero antes que nada sale, a fines de enero, en España y en el resto de América latina. En Francia la compró Gallimard, Fischer en Alemania; mi agente está negociando con Knopf la traducción al inglés. En Brasil ya lo saca Companhia das Letras.

- ¿Cómo llegó El vuelo de la reina a China?


- Mi agente un día me preguntó si me interesaba publicar en China. Pagaban muy poco, pero la tirada era de un millón de ejemplares. Allí gané el premio a la mejor novela extranjera del People’s Literary Publication House que, curiosamente, se lo entregaron a los Kirchner cuando viajaron a Beijing. Ellos se lo dieron a Bielsa, que en ese momento era canciller, y fue él quien me lo mandó.

- Está por salir la Biblioteca Tomás Eloy Martínez en Alfaguara.


- Sí, se reedita una gran cantidad de mis libros; a razón de dos por trimestre, durante 2009 y principios de 2010. Uno de los dos primeros es Lugar común la muerte, que tiene dos textos nuevos. Uno de ellos está dedicado a mi amigo Augusto Roa Bastos, a quien conocí gracias a LA GACETA Literaria. Yo comenté El trueno entre las hojas, y cuando él leyó la crítica me mandó una carta de agradecimiento. Fui a Buenos Aires, nos hicimos amigos y empezamos a escribir guiones de cine juntos. En el texto cuento la historia de nuestra amistad, pero, sobre todo, la historia de su trágica y atroz muerte. Los otros libros de la colección son Las vidas del general, El vuelo de la reina, La novela de Perón, Santa Evita, La mano del amo, Réquiem por un país perdido, Ficciones verdaderas y La pasión según Trelew, que tiene un epílogo escrito especialmente con datos novedosos. A Réquiem estoy pensando en agregarle algunos artículos que publiqué en El País, de Madrid, y en La Nación. En uno de ellos hago un retrato de Río Gallegos. Allí entrevisté a la maestra de Kirchner, quien me dijo: Lupín era un sinvergüenza.


© LA GACETA


Contra los fascistas: Carta a Chávez (J.Petras)


A propósito del asesinato de tres sindicalistas por la derecha
Carta abierta al Presidente Chávez

30/11

1.Es obvio que los asesinatos de los tres sindicalistas es parte de la estrategia de la derecha para volver a tomar el poder.

2.En muchas partes, especialmente en donde la derecha ganó las Gobernaciones, se están destruyendo centros populares.

3.Ningún asesinato de lideres populares están siendo investigado a fondo pues algunos mandos de la Policía incluso de la Guardia Nacional están implicados en los crímenes.

4.Las denuncias caen en un vacío político para agitar la autodefensa armada de las organizaciones populares.

5.Las comisiones de investigación de los trabajadores son necesarias pero insuficientes yya que la derecha esta entrando en una nueva fase preparando un nuevo golpe de estado, mientras que el Gobierno confía en la popularidad del presidente Chávez mientras que el presidente, a su vez, confía en unas Fuerzas de Seguridad absolutamente comprometidas con la derecha.

¿Cuantos líderes populares tienen que caer para que las organizaciones sindicales y barriales convoquen una manifestación con un solo eslogan “Milicias populares armadas para expropiar a los autores intelectuales de los asesinatos: banqueros y magnates de los medios?

En solidaridad.

James Petras
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Información relacionada:

Asesinan en Aragua a tres dirigentes sindicales
http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?15459

Otras Noticias:

Colombia
-¿De nuevo el Plan Cóndor?
Juan Leonel Pérez y Luís Pedro Lizcano

Argentina
-Carta al Congreso argentino.


Reclamo de los Bomberos Entrerrianos

ENTRERRIANOS LOS BOMBEROS ESTA VEZ NOS NECESITAN, SERÍA BUENO PASAR POR EL CUARTEL DE TU CIUDAD Y FIRMAR.


LOS BOMBEROS VOLUNTARIOS DE ENTRE RIOS necesitan de tu ayuda para poder modificar la Ley 8105 (Ley de Bomberos Voluntarios). Por eso estamos recolectando firmas en todos los Cuarteles de Entre Ríos.
LOS BOMBEROS son VOLUNTARIOS, y realizan una tarea que es en realidad obligacion del Estado Provincial.
En nuestra Provincia hay 40 cuarteles, LO QUE SE PIDE AL GOBIERNO DE ENTRE RIOS:
*UN SEGURO POR ACCIDENTE
*OBRA SOCIAL
*UN SUBSIDIO ACORDE PARA EL FUNCIONAMIENTO DE LOS CUARTELES (Hoy es de $5000 en promedio por semestre).
Entre otras cosas que ya existen en la mayoría de las provincias de Argentina.
ACOMPAÑANOS CON TU FIRMA ACERCANDOTE A CUALQUIER CUARTEL EN LA PROVINCIA; HAY PLANILLAS PARA PODER HACERLO.
LOS BOMBEROS VOLUNTARIOS TE NECESITAN PARA DEMOSTRARLE AL GOBIERNO 'QUE NO SON HEROES, SON PERSONAS DE CARNE Y HUESO'.
PODES AYUDARNOS TAMBIEN REENVIANDO ESTE MAIL A TUS AMIGOS.

GRACIAS
BOMBEROS VOLUNTARIOS
VILLA ELISA


Para sugerencias mándenos un e-mail a: bomberosve_hcd@hotmail.com

Enviado desde Colón por Gisela Eberlé
para Actividadonline

El juicio a los represores en Entre Ríos

Análisis Digital

Click sobre la imagen para Ampliar

Lo que dijo la ex presa política ante la Justicia
“La tortura consistía en picana, submarino seco con bolsas de nylon y submarino mojado con un tacho de agua”, declaró Luz Piérola
En la continuidad del juicio escrito contra los militares y civiles que actuaron en la zona este de la provincia durante la última dictadura, el último jueves prestó declaración como testigo María Luz Piérola, que por primera vez denunció los vejámenes a que fue sometida en los ocho meses en los que estuvo detenida. ANALISIS DIGITAL accedió a su declaración en la que da cruentos detalles: “Respecto de la tortura consistía en picana, submarino seco con bolsas de nylon y submarino mojado con un tacho de agua, golpes varios”. También contó que fue violada y torturada en reiteradas ocasiones y dio precisiones sobre el accionar de los grupos de tareas, el funcionamiento de los centros clandestinos de detención y los detenidos desparecidos a los que vio en cautiverio.

Solidaridad con la Rojo y Negro "1° de Mayo" de AGMER

Indymedia

Por AITA - Saturday, Nov. 29, 2008 at 10:04 AM
aita.apa@gmail.com
¡Que se respete la voluntad de los docentes!

Desde la Agrupación Independiente de Trabajadores Aeronáuticos (AITA) hacemos llegar nuestra solidaridad a la Rojo y Negro "1° de Mayo" y repudiamos las maniobras burocráticas y antidemocráticas de la Junta Electoral y de la Celeste. Los y las trabajadoras docentes de Entre Ríos eligieron un modelo sindical distinto, que se viene construyendo desde las bases. Su triunfo es un triunfo de la clase trabajadora. ¡Que se respete la voluntad de los docentes! ¡Arriba los que luchan!
A.I.T.A.


sábado, 29 de noviembre de 2008

Ante la emergencia en la Escuela de Jornada Completa: OTRO BOTÓN DE MUESTRA (y van...)

María Grande-Entre Ríos

Más de 40 afectados, entre alumnos y docentes de la Escuela Nro. 168.
Más de 90 afectados en la ciudad.
Clases y comedor suspendidos Jueves 27 y Viernes 28/11

¿Y los que se preocupan por los niños y por la educación, dónde están?

Hace unos días, la comunidad de la Escuela Nº 168 de jornada completa de nuestra Localidad se vio alterada por una situación que preocupó mucho a sus protagonistas y de manera especial a su personal y Equipo de Conducción. Me refiero a la aparición de numerosos casos de gastroenteritis entre alumnos y personal que concurren diariamente allí. Rápidamente la preocupación se encausa en ocupación del problema, como se acostumbra, por parte del mencionado Equipo a fin de evaluar las posibles causas. ¿Alguna comida del comedor escolar?, - muy difícil: tanto la Dirección de la Escuela como quienes realizan el preparado, se trata de personas especialmente cuidadosas y celosas de la calidad de lo que consumirán los niños. Es así que pronto aparecen casos en personas de la escuela que no almuerzan ahí. ¿Entonces? ¿Qué se consume allí masivamente y en mayor medida, por el tiempo de permanencia y la altísimas temperaturas?... agua potable… ¿potable?

Ante la emergencia, se hace imperiosa la toma de decisiones rápidas de manera preventiva, por parte de la Dirección (en los emergentes, siempre suelen caer todas las tintas sobre la “cabeza” de la institución involucrada). Así se suspenden clases y servicio de comedor por dos días. Mientras tanto, se contactan los organismos pertinentes para realizar los análisis necesarios y que conduzcan en la búsqueda de las causas y la toma de nuevas decisiones en consecuencia. Cabe mencionar que tales medidas fueron avaladas por el acuerdo tanto de los padres de alumnos como de la superioridad.

Descripta someramente la situación, no puedo dejar de reflexionar una vez más, sobre las cada vez mas frecuentes, situaciones de emergencia y muchas veces de riesgo, en que la escuela entrerriana se ve sumergida por las políticas de la sinrazón, los discursos obcecados pero vacíos de realidad y por lo tanto hipócritas, de quienes se quedan con los presupuestos para educación, los sueldos de los trabajadores, pero también de las decisiones ridículas que les den un número: “180 días de clases”. En ese tiempo, para ellos fundamental, no importa absolutamente para nada en qué condiciones, sanitarias y laborales están alumnos y trabajadores… Claro, si sucede algo indeseado, sobre quien caen todas las sospechas?... la Dirección de la escuela; y su personal en consecuencia. Ese personal (docentes, porteros, cocineras) que junto a los padres, ponen el alma y el cuerpo cada día para sostener lo que los gobiernos no sostienen, y únicos responsables de la prevención de los posibles riesgos. Y digo, es éste, solo un botón más de muestra, y ejemplifico concretamente lo que se da a lo largo y a lo ancho de nuestra provincia en los lugares donde debemos y queremos desarrollar la educación pública. No recuerdo ya cuántos años y equipos directivos han transcurrido en nuestra escuela gestionando, pidiendo, rogando, exigiendo a funcionarios de distintos gobiernos y distintas líneas de responsabilidad, más aulas, más grupos sanitarios, más personal de servicios auxiliares (escuela de jornada completa que debe funcionar con esos servicios según las normas que de jornada simple), y el HISTÓRICO PEDIDO del SUM (salón de usos múltiples) (se tiene conocimiento de gestiones desde 1952 al Presidente Juan Domingo Perón). Cabe mencionar que de eso existe, desde hace por lo menos tres gobiernos atrás, un proyecto que estará secuestrado en algún cajón de algún funcionario político que seguirá pensando como dibujar 180 días de clase y que eso puede seguir esperando.

¿No da, a la limitada capacidad de análisis de funcionarios políticos de turno, la posibilidad de darse cuenta que, en días de tan altas temperaturas, como se dan en estas épocas del año, y a veces en los primeros meses del año lectivo, sobre todos los niños demandan mas agua, más el uso del baño, que deberá ser higienizado con más frecuencia; que actividades propias de la jornada completa (es probable que las desconozcan, claro) no se pueden desarrollar o se deben convertir en otras, luego del mediodía, por falta del imprescindible salón mencionado (Ed. Física, Ed. Musical, y expresiones de la diversidad de talleres que existen a pesar de todo, y los actos escolares) en esos días y cuando llueve? … Evidentemente NO. Nunca se harán cargo, porque solo podrán preocuparse, obsesivamente (no es patológico esto?) de que sumen “180 días de clase”, a cualquier costo. Ni siquiera cambian el discurso, rápidamente echarán culpas al Director, o al Secretario que no “envió a tiempo”.

Esta vez, los síntomas se intensificaron en la población de la Escuela 168, pero no fue sólo en esa. Es lo que nos hace sospechar del agua que debemos consumir los mariagrandenses, (el sayo a quien le quepa). A raíz de la emergencia, nos encontramos comentando que a veces sale de la canilla, de color marrón, amarillo o de un extraño blanco y hasta con una especie de espuma. Pero no es el único riesgo en nuestra escuela. Casi al mismo tiempo de los sucesos mencionados, nuevamente el sistema eléctrico colapsado del edificio dio un síntoma ya conocido; y van… En la Dirección fue esta vez. Se trata de la explosión de un tubo fluorescente que generó, además un pequeño incendio, el que, como por “fortuna” era en horario de trabajo, fue sofocado inmediatamente. Tampoco ya recuerdo cuantos años hace y cuantas gestiones de Direcciones y Comisiones Cooperadoras van pasando, y todo no está como era entonces, evidentemente está peor, con mas situaciones de RIESGO. También de esto anda por ahí un expediente a la espera de la decisión imprescindible que deben tomar… ¡¡Pero se preocupan por “los 180 días de clases”!!

Mientras la HIPOCRESÍA sea la práctica de las políticas de gobiernos y la resignación la práctica ciudadana, seguiremos esperando y en la tensión de “en qué momento aparecerá otra emergencia” por la corruptela y la impunidad que de una u otra manera naturalizamos.
Hipocresía + incapacidad + corruptela + impunidad de gobernantes, pone en riesgo la seguridad y la salud de niños, jóvenes y ciudadanos en general. NOS ENFERMAN!! ¡ATENTAN CONTRA NOSOTROS Y CONTRA LA VIDA DE LA ESCUELA PÚBLICA!!

Haydée A. Orrantia
Viced. Esc Nº 168 (en uso de lic)
Secretaria de Interior electa de AGMER Seccional Paraná