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domingo, 15 de febrero de 2009

Los sectores pobres, cada vez más desprotegidos

Para el Indec, en los dos últimos años la canasta básica de alimentos aumentó 13 %, pero si se la valoriza con precios relevados en forma independiente, el alza fue de 57 %, con lo cual habría 2,2 millones más de personas en condiciones de indigencia en el país que para las cifras del Gobierno.

El Diario de Paraná 15/2

Así lo destaca el informe sobre la situación laboral y social de la Argentina, elaborada por SEL Consultores, que cuestiona que “la falta de información y su distorsión tienen consecuencias especialmente serias para la población en estado de privación”, dado que “no se reconoce su existencia, no son sujetos de políticas sociales”. Con la canasta valuada con los precios del IPC, el Indec concluye que desde 2006 la población en situación de indigencia cayó más de 1,7 millones, pero de la valuación independiente, por el contrario, resulta que aumentó en 0,5 millones, diferencia que según la consultora resulta de 2,2 millones de personas.
Para asistir a la población vulnerable, el Gobierno cuenta con cinco programas, uno es el Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados (PJJHD), que en el tercer trimestre de 2008 cubre a 556 mil beneficiarios. El Seguro de Capacitación y Empleo, cuya meta en 2008 fue de unos 140 mil beneficiarios mensuales promedio, y el Plan Familias a fines de 2007 llegaba a 540 mil familias. El Plan de Seguridad Alimentaria no cuenta con información sobre el número de personas que cubre, y el Programa de Pensiones no contributivas, proporciona asistencia a 230.000 (140.000 madres de 7 ó más hijos y 90.000 por vejez).
En 2008, el gasto devengado de estos programas fue de 6.350 millones de pesos, equivalentes a poco más del 0,6 % del PIB.
En términos nominales ese monto es 30 % más alto que en 2006, pero según SEL la cuestión relevante es “cuál ha sido su evolución en términos reales, tanto respecto del poder adquisitivo transferido, como con relación al número de personas en situación de riesgo social”.
Dependiendo de que se admita como válida la valuación de la canasta básica con los precios del Indec y las cifras de indigencia que se desprenden de ella, o bien que se adopte la calculada con los precios relevados en forma independiente y la estimación de indigencia a partir de esta última, se arribará a conclusiones muy diferentes.
En el bienio 2006-2008 el gasto en planes sociales aumentó 30 %, y para el Indec la canasta básica de alimentos en ese período se encareció 13 %, al tiempo que el número de indigentes cayó 49 %.
Esto lleva a concluir, en la versión con los datos del Indec, que el gasto asistencial real por persona en situación de indigencia más que se duplicó entre 2006 y 2008.
En cambio, con los precios relevados en forma independiente, la canasta básica de alimentos aumentó 57 %, y la población indigente creció 14 %. Ajustando el gasto nominal con estas variaciones, el resultado es que, en términos reales, el gasto por persona en estado de extrema pobreza tuvo una caída próxima a 28 %.