Apenas cumplidos los 16, pupila y, aunque no en lo más hondo, sumergida en las aguas turbias del edificio de Boulevar Oroño 960: colegio Nuestra Señora de la Misericordia. Desde esa gruta obturada por penumbras, para lograr la luz posible, había que jugársela. Las externas introducían algo de esa luz, y las dificultosas fugas trepando el muro del patio hacia la calle (volviendo descaradamente por la puerta principal, porque del lado de afuera la pared no me beneficiaba ni con un huequito en el cual apoyar el pie) lograban la otra porción de luz.
Adelante. Una columna de manifestantes en calle Córdoba al 800, durante los sucesos de mayo de 1969.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada