“El arma de la crítica no puede reemplazar a la crítica de las armas,
pero se hace revolucionaria cuando se apodera de las masas.”
Karl Marx, Introducción a la Crítica de la Filosofía Hegeliana del Derecho Estatal
Introducción: El hombre que opina demasiado
El pasado mes de octubre de 2008, tras la victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales de su país, Michael Moore publicó una carta sonrojante para pregonar su felicidad. Uno de nosotros la tradujo, pero le añadió un epílogo con el objetivo de marcar distancias. En aquel epílogo se leía lo siguiente: “Michael Moore es un autor muy querido en estas páginas. Básteme decir que sus diatribas contra las canalladas de todo tipo que comete su país alcanzan aquí cifras espectaculares de lectura. A mí, personalmente, me parece un personaje simpático, ingenioso, buen cineasta comprometido y mediano escritor, pero siempre me deja con la sensación de no llegar al fondo en sus análisis políticos, pues por muy a contracorriente que parezca su obra y por muy a la izquierda que se lo sitúe en la farándula usamericana, creo que fuera del ámbito imperial no pasaría de ser un lúcido socialdemócrata.”
Relacionada:
General Motors, ¿caída de un sistema?
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada