En 1933, el periodista y escritor Roberto Arlt se tomó un buque en Buenos Aires con rumbo a Asunción del Paraguay. Su intención era buscar nueva inspiración para sus aguafuertes, que se publicaban en el diario El Mundo. En su periplo fue tocando tierra entrerriana y desembarcando en los puertos de Paraná, Diamante y La Paz. Sus impresiones, sencillas, descriptivas, contundentes, quedaron reflejadas en una serie de textos. Uno de ellos es Paraná, tacita de porcelana, que refiere al recorrido de Arlt por nuestra ciudad, a la que destacó por su limpieza y prolijidad.
El Diario 9/6-Leer
...Gente amable.
Entro al correo, frente al puerto. Quiero certificar una carta, conteniendo notas para el diario. El empleado revisa la carta. Observa una punta desprendida y me dice:
—Hay que lacrarla.
—No tengo donde lacrarla.
—¿Lleva valores?
—No, no señor. Notas.
—La voy a lacrar yo.
—¿Cuánto es, señor?
—Nada.
—¡Oh!, usted es muy amable. Muchas gracias (¡Vaya a encontrar en Buenos Aires semejante prueba de gentileza!)...
R.ARLT, sobre los entrerrianos de antes, los de adentro
El Diario 9/6-Leer
...Gente amable.
Entro al correo, frente al puerto. Quiero certificar una carta, conteniendo notas para el diario. El empleado revisa la carta. Observa una punta desprendida y me dice:
—Hay que lacrarla.
—No tengo donde lacrarla.
—¿Lleva valores?
—No, no señor. Notas.
—La voy a lacrar yo.
—¿Cuánto es, señor?
—Nada.
—¡Oh!, usted es muy amable. Muchas gracias (¡Vaya a encontrar en Buenos Aires semejante prueba de gentileza!)...
R.ARLT, sobre los entrerrianos de antes, los de adentro
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