Para quienes hemos nacido en “la era de las vacaciones pagadas”, tomar cada año la decisión de dónde y cómo gastar el quantum de tiempo que el sistema nos ofrece para cambiar de aires y de moneda es una rutina de la que no despertamos hasta que ya, en pleno viaje, siempre se nos presenta de algún modo el dilema de “no querer parecer un turista sin poder dejar de serlo”. Ahí es cuando reaccionas y te das cuenta de que, en realidad, somos muy poquita cosa… Y es que no cabe duda de que el turismo de masas es la verdadera guinda del capitalismo espectacular: es su producto más acabado. Cierto es que -al igual que en otras esferas de la vida- cada cual lleva el tema del turisteo como mejor puede, pero donde este asunto no se puede obviar, y necesita ser rigurosamente cuestionado, es cuando nos referimos al turismo en los países del Sur: una práctica en la que la explotación humana se combina a partes iguales con grandes dosis de hipocresía.
ACTIVIDAD SXXI - FORO ARTIGUISTA ENTRERRIANO ...¿Pero qué os doy, hermanos míos, qué os doy por vuestro oscuro trabajo? ¿Qué os daré? ¿Armas para vuestras guerrillas? ¿Cantos que os prendan alas de fuego a vuestros pasos? ¿Luces sensitivas para las cosas que rodearán vuestros lejanos hijos...?" (JUAN L.ORTÍZ)
jueves, 20 de agosto de 2009
¿Puede existir un turismo ético, solidario y sostenible?
Durecta
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