Correo semanal
Frei y Piñera son dos caras de una misma moneda, entre ellos no existen diferencias. Ambos promovieron y apoyaron la dictadura, dos empresarios que engordaron sus bolsillos al alero de Pinochet y que desean mantenerse en el poder para defender al 1% más rico de este país, porcentaje al cual ambos pertenecen. Los intereses de los trabajadores y los pobres de nuestro país no están dentro de sus prioridades.
El caso de Enríquez-Ominami es levemente distinto, es la apuesta generacional para mantener el sistema "cambiar para que nada cambie". Definitivamente Enríquez-Ominami no esta planteando cambios de fondo, sino sólo de forma, su intención es seguir privatizando y defendiendo los intereses de los más ricos de nuestro país, pero con un discurso "progresista" de cara a la galería.
Rebelión-7/9-Leer
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