El 25 de octubre de 1917 comenzó la Revolución Rusa. Basándose en las teorías de Karl Marx, Vladimir Lenin encabezó en esta fecha la primera revolución comunista del siglo XX, instauró la dictadura del proletariado, adoptó como régimen político la República Federal Socialista y Soviética Rusa y expropió a los terratenientes de sus tierras y las repartió entre los campesinos. Las empresas pasaron a ser propiedad del estado, bajo el control de los mismos trabajadores. La Revolución de Octubre -el acontecimiento político, económico y social más importante del siglo XX- tuvo lugar el 7 de noviembre de 1917 de nuestro calendario, pero al momento de la revuelta, Rusia aún se regía por el calendario juliano, mientras que la mayoría de los países occidentales, inclusive la Argentina, se regían por el calendario gregoriano. Reproducimos a continuación un artículo aparecido en 1972 en La Opinión Cultural, que alude al pensamiento de Marx y Engels sobre América Latina. |
| Fuente: La Opinión Cultural, domingo 12 de noviembre de 1972, pág. 7 |
Contradicciones de un pensamiento acerca del problema nacional Insertos en las luchas políticas de su época, y elaborando al mismo tiempo herramientas teóricas que permitieran provocar el cambio social, KarL Marx y Friedrich Engels no desdeñaron ocuparse del Nuevo Continente. Dentro de sus escritos teóricos y sus actividades en la Europa de la segunda mitad del siglo XIX, estas reflexiones sobre Norte y Sudamérica son periféricas, pero –no pocas veces– audaces. Sin embargo, resulta irrelevante criticar a los fundadores del materialismo histórico con ojos dogmáticos. Seres humanos al fin, productos también de la Historia, su marxismo no es infalible; y si en su afanosa elaboración de la realidad muchas veces erraron los cálculos, no por eso sus aciertos son menores. Cuadernos de Pasado y Presente publicará próximamente en el país Materiales para la historia de América Latina de Karl Marx y Friedrich Engels, una laboriosa edición con notas críticas de todos los textos que los pensadores alemanes dedicaron a esta parte del continente, muchos de los cuales se editan en español por primera vez. En estas páginas se incluye un fragmento de la introducción al libro, a cargo de Pedro Scaron, y una interesante correspondencia de Engels que revela su conocimiento del movimiento obrero en Buenos Aires. |
El Historiador-Leer Completo
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