Los legisladores que se asumen de centroizquierda provocaron, días atrás, un debate sobre la conveniencia o no de aunar intereses con el gobierno o con la oposición. Las fuerzas de izquierda (partidarias o independientes de los partidos tradicionales), fuera del parlamento, demostraron en el último tiempo cierta vitalidad en los conflictos laborales y sociales, y también sus límites. Recorriendo el amplio espectro que va del progresismo a las posiciones más radicalizadas, se puede esbozar un análisis de los proyectos populares que se preparan para ganar terreno en la escena política nacional tras el agotamiento –gradual, autorresistido, inexorable- del proyecto K.Prensa de Frente-9/12-Leer
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