ROMA.- Una preocupante "caza al africano" se desató ayer en Rosarno, ciudad de 15.000 habitantes en la provincia de Reggio Calabria, en el Sur, que se convirtió en el centro de graves incidentes después de que un grupo de inmigrantes africanos se rebeló contra un ataque racista.
Todo comenzó anteanoche, cuando dos africanos que volvían de trabajar como recolectores de fruta fueron agredidos a tiros de rifle de aire comprimido por parte de jóvenes italianos que viajaban en un auto. "Eran tres, se reían y gritaban «¿hoy no se trabaja?»... Después, el auto empezó a acelerar y desde las ventanillas dos de ellos se pusieron a disparar", contó Kamal, el marroquí de 25 años que fue víctima de la agresión, al diario La Repubblica .
La noticia del ataque racista -el enésimo- provocó la furia de centenares de africanos que suelen vivir en condiciones de semiesclavitud en Rosarno, zona de cosecha de cítricos. Los inmigrantes africanos, que suelen ser explotados también por la 'ndrangheta -la mafia calabresa-, primero cortaron una ruta y obligaron a los autos a detenerse. Más tarde, armados de palos, bastones y piedras, comenzaron a agredir a sus ocupantes y a destrozar autos, negocios y todo lo que encontraran a su paso al grito de "¡no somos animales!"
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