Introducción
En América Latina, la izquierda en el poder refleja ser algo móvil. Algo que se vuelve difícil de evaluar, de pensar. Ya que, de acuerdo a las circunstancias, cambia. Cambios producidos por actores políticos de izquierda que, en un momento, eran y decían una cosa y luego en otro, sin inmutarse, dicen y hacen otra. Lo que produce confusiones, frustraciones, cansancios que tienden a provocar giros en cuanto a la sensibilidad política del electorado. Giros que, como es ya el caso en algunos países de la región, podrían significar el comienzo del fin de un ciclo de izquierda y el inicio de otro, marcado, esta vez, con el retorno al poder de la derecha regional.
Ese hipotético regreso de la derecha al poder (tomando en cuenta que fue la que propició el casi vaciamiento de la región con su programa neoliberal), nos hace pensar en algo así como sí la América Latina hubiese sido alcanzada por la maldición de Sísifo. El cual, según cuenta la mitología griega, había sido condenado por los dioses a llevar, cuesta arriba, a la cima de una colina, una enorme piedra. Pero siempre, cuando estaba a punto de llegar, después de grandes sacrificios, la piedra caía de nuevo y con ello, Sísifo tenía que recomenzar todo el ciclo. A nosotros, la maldición de Sísifo, nos hace pensar en algo que se parece a un péndulo político. El cual, en referencia a los pueblos latino-americanos, simbolizaría el eterno retorno, después de grandes luchas populares, a lo mismo. Lo que, por hoy, como expuesto más arriba, sería esa amenaza de un posible regreso, a lo largo de la región, de la derecha al poder.
Derecha que, como es de esperarse, inmediatamente después de su triunfo, con su instinto malinchista profundamente interiorizado, comenzaría todo un proceso para reinstalar, con bríos revanchistas, su implacable política de despojo. Hasta que el cansancio popular se reinstale y con el recomience, una vez más, el famoso ciclo del que ”se vayan todos”. ¿En la América Latina de hoy, cómo pueden entenderse estas idas y vueltas del péndulo político?
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