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viernes, 23 de abril de 2010

JuiCio y CasTigo a TODOS Los CulPaBles de La úlTiMa DicTaduRa CíVico-MiliTar (NPH)

Los criminales y sus cómplices caminan entre nosotros. Según cálculos conservadores unos 29.000 asesinos andan sueltos. De estos, 18.000, se dedicaron a la vigilancia de los ya confirmados 488 campos de concentración, denominados Centros Clandestinos de Detención (CCD); mientras existen otros 65 en vías de identificación. Otros 6.000 integraban los grupos de tareas encargados de “chupar” argentinos y llevarlos a los pozos de tortura para, posteriormente a la mayoría, asesinarlos y hacerlos desaparecer. Dos centenas de sacerdotes fueron parte de los CCD; y unos 5.000 civiles y militares, policías y servicios de inteligencia, le dieron cobertura al genocidio. Eran apoyo logístico, ideológico y reducidores de los bienes de los secuestrados o “botín de guerra”.

Hoy, muchos son padres y madres que participan en las cooperadoras escolares, vecinos de consorcios y abuelos que llevan a sus nietos a las plazas y mecen una hamaca al lado nuestro. Integran las empresas de seguridad privada, los hay en la educación y la salud, la policía y las FF.AA. (Fuerzas Armadas), la SIDE y las fuerzas de seguridad, y en las primeras líneas de la nobleza de estado.

§ ¿Cuántos jueces de la dictadura que juraron por el estatuto para el proceso de reorganización nacional fueron juzgados?

§ ¿Cuántos economistas, culpables de una espeluznante reducción de la renta de la clase obrera y el aumento de la deuda externa, fueron a parar al banquillo de los acusados?

§ ¿Cuántos comunicadores sociales auspiciados por “Las empresas a las que le importa el país” rindieron cuenta por ser portavoces del genocidio?

§ ¿Cuántos con sus plumas desde los diarios de mayor tirada le otorgaban hegemonía a los crímenes más aberrantes?

§ ¿Cuántos directivos que “marcaron” alumnos en las escuelas fueron presos?

§ ¿Cuántos médicos que falsificaron actas de nacimientos de bebés en cautiverio, y firmaron las defunciones de los desaparecidos se los exoneró de su profesión?

§ ¿Cuántos docentes universitarios que ganaron sus cátedras al amparo de los militares fueron retirados de su actividad a partir del ’83?

§ ¿Cuántos cabos, sargentos, suboficiales y oficiales, que picanearon a cientos de compañeros y compañeras siguen en carrera?

§ ¿Cuántos marinos, coroneles y brigadieres que se jactan de sus crímenes no han sido dados de baja?

§ ¿Cuántos directores de hospitales que recibían cadáveres acribillados desde el ’73 han callado?

§ ¿Cuántas autoridades de cementerios enterraron cientos de desaparecidos en fosas comunes y guardaron el secreto asesino en sus conciencias?

§ ¿Además de Juan José Alvarez, cuántos políticos han sido servicios de inteligencia? ¿Y cuántos lo seguirán siendo?

§ ¿Cuántas fundaciones, hoy reconvertidas en ONG’S, perviven financiadas por los mismos intereses que dieron el golpe de estado del ’76?

§ ¿Cuántos presidentes de clubes de fútbol fueron lacayos de los uniformados para ligar prebendas en el mundial ’78?

§ ¿Cuántos obispos bendijeron las armas contra “la subversión”?

§ ¿Dónde están las autoridades que confeccionaban las listas negras en los medios masivos de comunicación que no terminaron entre rejas?

§ ¿Qué es de la vida de los directores de escuela que sumariaba docentes o directamente los entregaban a los grupos de tareas?

§ ¿Qué hay que hacer con los dueños, editores y cronistas de diarios y revistas de actualidad que, con sus tiradas multitudinarias, le daban apoyo al genocidio y hoy posan de demócratas?

§ ¿Y cada uno de los decanos que asumió después del golpe?

§ ¿Y los investigadores que hicieron carrera con la cuña de algún militar?

§ ¿De todo esto?, ¿No se habla?

§ ¿Fueron presos los intendentes que le dieron a la dictadura los radicales, peronistas, etc.?

¿Y todo el funcionariado superior del estado del ’76 al ’83 pasó por tribunales? No, evidentemente que no. Si hasta algunos como Cavallo siguieron gobernando y endeudando la nación hasta el 2001. Y para echarlo, hubo que hacer una insurrección popular.

§ ¿Y los propietarios y gerentes de empresas en cuyos establecimientos existían salas de tortura?, ¿Estos, no eran genocidas?

§ ¿Y la burocracia sindical que entregaron delegados opositores a la Alianza Anticomunista Argentina (Tres A) y a la dictadura?

§ ¿Y la complicidad patronal que le pasaron sus deudas al estado, es decir a todos nosotros, mientras brindaban con Videla y Cía?

Por lo visto, no son únicamente los militares los que tienen que rendir cuenta por sus responsabilidades en el terrorismo de estado.

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